Las acciones de la enorme compañía estatal, que tiene unas 24.000 oficinas en todo el país, incluyendo a sus unidades de seguros y de banca, comenzarán a cotizar en Tokio el 4 de noviembre. La confirmación llega en un momento en el que se espera que la privatización del mayor banco del mundo pueda mejorar el sentimiento de los inversores e incentivar los esfuerzos para reducir los trámites burocráticos en la muy regulada economía japonesa.
La unidad de entrega de correo del grupo permanecerá intacta, debido a la presión social y política para mantener el statu quo, que incluye la presencia de oficinas de correos por todo el país, incluso en las localidades más remotas.
El Gobierno del ex primer ministro Junichiro Koizumi dividió en cuatro unidades la compañía estatal en 2007, para gestionar las entregas, los ahorros, los seguros y contraservicios en cada una de sus oficinas de correos. En un principio, mantuvo la propiedad total del grupo, con planes para que las unidades de banca y seguros se privatizaran antes de 2017. El proyecto quedó estancado cuando el Partido Democrático Liberal perdió el poder, pero lo revivió al recuperar el Ejecutivo, a finales de 2012.
| Agencia AFP |


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