19 de enero 2009 - 00:00

Crisis: preocupan despidos tras fin de las suspensiones

El estallido de la crisis financiera internacional derivó, en el último semestre de 2008, en una ola de suspensiones y adelantos de vacaciones en una gran cantidad de rubros de la producción. Ahora, los gobiernos provinciales deberán agudizar medidas de cara al fin de este mes, cuando finalice el plazo de la tregua para sortear la crisis sin despidos.
Por este motivo, intranquiliza a funcionarios del Gobierno de Santa Fe el futuro laboral de unos 20.000 trabajadores locales una vez que finalice el período de vacaciones y esquemas de suspensiones establecidos para enero en muchas fábricas. «Estamos preocupados por el primero de febrero», reconoció la viceministra de Trabajo de la provincia, Alicia Ciciliani, quien afirmó que si el campo no comienza a reactivarse, el escenario en los próximos meses será aún más complicado.
La intranquilidad del Ejecutivo provincial está centrada esencialmente en la situación provocada por las empresas de adelantar vacaciones y establecer períodos de suspensiones, como lo demuestra también la creciente solicitud de procedimientos preventivos de crisis o la demanda de Repros (subsidios nacionales sobre los sueldos a cambio de no despedir), que sólo en la primera semana hábil de enero lo hicieron 43 firmas.
Sin embargo, resaltó Ciciliani, el panorama actual no es el de 2001, ya que la mayoría de los empresarios ahora busca utilizar todas las herramientas disponibles antes de despedir. «Hoy socialmente no es aceptado el telegrama fácil», señaló la funcionaria, al recordar cómo varias de las fábricas que buscaron a comienzos de noviembre despedir sin más tuvieron que dar marcha atrás, y buscar procesos de negociación y alternativas.  

  • Estrategia

  • Por eso, en esta etapa de la estrategia para superar los coletazos de la crisis financiera internacional y la parálisis del campo -con el agravante de la sequía-, es que es necesario aceitar y renovar los mecanismos y esquemas de ayuda económica a las empresas. También para un importante segmento de la población, ya que a los nubarrones que se ciñen sobre los trabajadores formales e informales, se agrega un nuevo frente de tormenta: la finalización de los programas de capacitación de personas que en pos de ingresar al mercado laboral renunció al plan Jefas y Jefes de Hogar.
    En Jujuy la situación también se presenta amenazante. El vicegobernador, Pedro Segura, señaló a este diario que «en los próximos meses fundamentalmente, la cosa se va a complicar». Más allá de que «en las empresas privadas no se recurrió a esa estrategia», ya que en noviembre y diciembre pasado «se está terminando con la zafra», «los problemas van a empezar». Por este motivo, Segura dijo: «Estamos trabajando en reuniones con empresarios en cómo va a impactar, no tanto en el ámbito público, pero sí en el sector privado en los próximos meses».
    Por otra parte, en el Gobierno bonaerense ven el escenario con menos incertidumbre debido a la implementación de medidas de mediano plazo. «En primer lugar, para suspender hay que tener un proceso preventivo de crisis. En la provincia se le abrió sólo a 16 empresas a fines del año pasado, donde se comprometieron a que no haya despidos hasta el próximo semestre», aseguraron a este diario desde el Ministerio de Trabajo bonaerense.
    «Nosotros tenemos firmada la moratoria con empresas con deudas en base a inspecciones, y pueden pagar hasta en 36 cuotas. Nuestros planes de empleo son destinados a generar nuevos puestos de trabajo, pero con la crisis se utilizaron para el mantenimiento del trabajo existente con un subsidio de más o menos 600 pesos. Esto estaba pensado previo a la crisis», se amplió.

    L.H.