2 de febrero 2012 - 00:00

Cristina amenaza ahora a Moyano con paritarias por productividad

José Ignacio de Mendiguren
José Ignacio de Mendiguren
Ayer fue el Gobierno, a través de la propia Cristina de Kirchner, el que avanzó en dar un paso más en el conflicto que mantiene con el titular de la CGT, Hugo Moyano. La Presidente anunció en su discurso por cadena nacional desde la Casa de Gobierno, donde nuevamente el camionero no fue invitado a un acto oficial, que desde este año, lo que se tendrá en cuenta para los aumentos salariales fruto de las negociaciones paritarias, será el criterio de productividad y regionalidad; antes de lo que se acuerde con Moyano en debates previos. Con esto, y ya oficialmente, el titular de la CGT queda fuera del rol fundamental que durante cinco años mantuvo con el Gobierno nacional, inaugurado oficialmente en los últimos ejercicios de gestión de Néstor Kirchner.

Además, la Presidente, le da un guiño a la Unión Industrial Argentina (UIA) de José Ignacio de Mendiguren, que siempre reclamó que el criterio que debe tenerse en cuenta para las negociaciones paritarias, es la forma en que las diferentes empresas y sectores se movieron durante el año anterior, tanto por rubro como por radicación. Así, una empresas de la misma actividad podría negociar diferentes aumentos salariales en un lugar del país que en otro. En principio, desde el sindicalismo en general esta posibilidad fue rechazada, y siempre se buscó que sea la central sindical (obviamente con mayor poder de fuego), la que cierre paritarias en todo

el país. De alguna manera, el anuncio de la jefa de Estado, apunta a bloquear el poder de fuego del gremio de Camioneros, y de sindicatos similares en importancia. Según aseguró ayer Cristina de Kirchner el Gobierno nacional «no le va a poner techo a las negociaciones salariales». «Que sepan los empresarios y trabajadores que van a poder negociar libremente sus salarios, pero de acuerdo a la rentabilidad de cada sector», remarcó la Presidente.

Señaló también que «no debe haber Gobierno, después de Perón, que haya hecho distribución y justicia social como el de Néstor Kirchner», al defender la marcha de las discusiones paritarias. Criticó además a quienes apañan el trabajo no registrado, y detalló una práctica de negociación que incluye «cuatro horas en negro» en el gremio gastronómico, y que según ese convenio «en bruto ganan 2.795 pesos y es el único caso en el país».

«Puedo tolerar críticas, todo el mundo tiene derecho a hacerlas, pero no debe haber Gobierno después de Perón que haya hecho distribución y justicia social como el de Kirchner», sostuvo.

También anunció que creará un equipo de trabajo entre los ministerios de Industria y Economía para monitorear los distintos sectores económicos, y «tener los números de crecimiento a mano cuando se empantanen las negociaciones salariales».

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