21 de septiembre 2012 - 00:00

Cristina le pidió a Macri “que baje un cambio”

Cristina de Kirchner en la Casa de Gobierno durante la presentación de las nuevas fases del plan de viviendas Pro.Cre.Ar.
Cristina de Kirchner en la Casa de Gobierno durante la presentación de las nuevas fases del plan de viviendas Pro.Cre.Ar.
Cristina de Kirchner presentó ayer las nuevas fases del plan Pro.Cre.Ar bajo el cual se construirán nuevas viviendas en la Capital Federal, y se refirió a las «zonas caras» del distrito porteño y a que requerirá normativa especial para esos emprendimientos.

Además, aludió al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, a quien le pidió «bajar un cambio» para poder acordar políticas de vivienda. También se refirió a los caceroleros de la semana pasada, que para el kirchnerismo tributan en las clases más acomodadas de la Ciudad de Buenos Aires. La Presidente anunció la utilización de unas 79 hectáreas en territorio porteño para la construcción de viviendas, y hasta anticipó que la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires debería votar normas urbanísticas acordes.

Durante un acto en la Casa de Gobierno, anunció que la iniciativa contempla la rezonificación de la franja que bordea la trama actual del ex Ferrocarril Sarmiento, es decir, de los terrenos que quedarán libres cuando se concrete el soterramiento de los trenes, en barrios como Caballito. En este sentido, sostuvo que convocará «a la ciudadanía, sociedades de arquitectos e ingenieros a hacer un proyecto de utilización de esos terrenos ociosos donde se contemple el espacio verde, pero también las viviendas que son necesarias». La mandataria explicó que con el soterramiento del Sarmiento quedará una franja libre «de valor muy alto», que se destinará tanto a nuevas viviendas como a espacios verdes.

Además, dijo que en los barrios porteños del sur Pompeya y Parque Patricios, en lotes de ferrocarriles (ya no de la línea Sarmiento) tendrán dos terrenos destinados a los sorteos del plan Pro.Cre.Ar, pero también contemplará otras zonas en los barrios de Liniers, Caballito y Palermo. En este sentido, explicó que los fondos obtenidos de la venta de terrenos fiscales en estos últimos tres barrios serán «destinados a un fideicomiso para financiar las obras para el soterramiento del ferrocarril Sarmiento».

El momento más fuerte del discurso estuvo dirigido a la clase media/alta. Cuestionó el «desprecio» que muestra «una parte de los argentinos hacia determinados sectores sociales» y pidió «solidaridad». «Pareciera ser que parte de los argentinos tiene desprecio hacia determinados sectores sociales», sostuvo la mandataria al referirse a la protesta de vecinos de Ezeiza que rechazan la construcción de viviendas en el marco del plan Pro.Cre.Ar.

En ese contexto, la jefa de Estado pidió «solidaridad de los argentinos» hacia los sectores sociales que «tienen el derecho de aspirar a ser clase media, media alta o, por qué no, alta». Irónica, agregó: «Cuando escucho comentarios sobre la localización de barrios pienso que algunos se creen miembros de la dinastía Romanov» e hizo una autorreferencia: «Miren a esta hija de un colectivero, que ha llegado dos veces a presidenta de la Nación».

Cristina estuvo acompañada por el vicepresidente, Amado Boudou; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; la titular provisional del Senado, Beatriz Rojkés; el titular de la ANSES, Diego Bossio, y el vice de la ex ONABE, Martín Reibel Maier, entre otros. También estuvieron los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de La Rioja, Luis Beder Herrera; de San Juan, José Luis Gioja; de Tucumán, José Alperovich; de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y de Mendoza, Francisco Pérez.

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