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Cristina se presenta hoy ante la ONU en protesta por Malvinas
La delegación de excombatientes de la Guerra de Malvinas y familiares esperaban ayer en Nueva York a la comitiva presidencial. Ya hicieron acto frente a la ONU.
Poco después que despegara el Tango 01, Oscar Parrilli fue el encargado de notificarles a Timerman y a Argüello las últimas instrucciones de Cristina de Kirchner sobre la agenda que la Presidente pretende para este viaje.
En agenda paralela, pero sumándose hoy a la comitiva presidencial, se movió por estos días Hernán Lorenzino, ministro de Economía, que pasó por Washington para participar de la presentación del libro «Argentina y el Default de 2001: mitos y realidades», que se realizó en la sede de la embajada. El ministro participó en el armado de la lista de empresarios que compartirán el almuerzo privado que Susan Segal le organizó a Cristina de Kirchner mañana en la sede del Council of the Américas y donde estarán al menos dos representantes de empresas petroleras estadounidenses, aunque ayer no se descartó que finalmente hubiera algún otro encuentro de empresarios del mismo rubro con Cristina de Kirchner en el hotel Mandarín Oriental, lugar que eligió la Presidente para alojarse desde la última visita que hizo a la ciudad.
En la reunión del Comité de Descolonización, donde expondrá el reclamo argentino por la soberanía de Malvinas y el pedido para que el Reino Unido cumpla con las disposiciones de la ONU para iniciar el diálogo entre ambos países, por la Argentina sólo hablará la Presidente.
La sesión de hoy se abrirá en el salón de conferencias número cuatro del nuevo edificio de Naciones Unidas, entre las 15 y las 18 hora local. Arrancará con un mensaje del presidente del Comité, Diego Morejón Pazmino. Tras la presentación del proyecto de resolución a cargo de Chile, con el copatrocinio de los miembros latinoamericanos del Comité: Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, Cristina de Kirchner tomará la palabra.
Todo será frente a veteranos de la Guerra de Malvinas, familiares, diputados, senadores, gobernadores y ministros argentinos, pero sin ningún británico presente. De hecho, ayer la Cancillería reiteró el pedido a Londres para que enviara un representante pero no hubo respuesta. (Ver nota aparte).
Para la Argentina también habrá otra expectativa. Desde que Argüello dejó la embajada ante la ONU para hacerse cargo de la sede en Washington, el lugar quedó en manos de Mateo Estreme, su exsegundo y a cargo de toda la sede como encargado de negocios. Las especulaciones, entonces, giran sobre quién será el nombre que Cristina de Kirchner designará para ese cargo. Se considera que Estreme es un profesional competente para seguir en el cargo o, inclusive, ser ascendido a embajador. De hecho la Cancillería no tendría oposición a una medida de ese tipo, pero la organización de este viaje será un duro examen a pasar para seguir en carrera.

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