2 de marzo 2010 - 00:00

Cristina sólo anunció decretos

Hubo saludo formal con Julio Cobos a la llegada al Congreso. Aunque se sentaron juntos, no hubo diálogo, pero sí algún aplauso del vicepresidente. Cristina prefirió bromear con Eduardo Fellner.
Hubo saludo formal con Julio Cobos a la llegada al Congreso. Aunque se sentaron juntos, no hubo diálogo, pero sí algún aplauso del vicepresidente. Cristina prefirió bromear con Eduardo Fellner.
Cristina de Kirchner rompió ayer otro récord legislativo al dejar inaugurado el período de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa. En los hechos y tras una larga comparación entre la «Argentina real» y la «virtual y mediática», les dijo a los diputados y senadores que no los necesitará demasiado este año.

Fue la primera vez que no existió ningún anuncio de algún proyecto de ley concreto que enviará al Congreso. Por el contrario, y aunque al principio muchos no se dieran cuenta, abrió el año en el Congreso anunciando que había dictado un decreto de necesidad y urgencia para utilizar las reservas para el pago de deuda en reemplazo del ya deteriorado Fondo del Bicentenario.

Entretuvo durante una hora y media a toda la Asamblea con un repaso de los logros de su Gobierno y críticas a la oposición, a los medios y a la Justicia, a la que hasta le cuestionó fallos en todos los fueros.

Mientras tanto, las caras de los senadores y diputados, inclusive muchos del oficialismo, esperaban algún anuncio. En ese repaso, la Presidente recordó su experiencia en el Congreso; machacó sobre las costumbres parlamentarias que debió soportar y hasta los lugares que ocupó en las bancas, en una ocasión junto a la mendocina Ana María Mosso, a la que recordó como diputada y economista, a pesar de no haber terminado en excelentes relaciones con ella.

Para unos pocos oficialistas, no existía sorpresa: poco antes de la sesión, el kirchnerista Agustín Rossi se reunió con unos cincuenta diputados de su bloque, entre los que estaban Patricia Fadel, Carlos Kunkel o Héctor Recalde, para comunicarles que Cristina de Kirchner anunciaría la nueva versión del DNU para el uso de reservas.

Y al final, cinco minutos antes de retirarse, llegó la sorpresa: el único anuncio que había llevado fue comunicarles la firma de tres decretos sobre un tema privativo del Congreso, como el arreglo de la deuda, en los que los legisladores no tuvieron ninguna injerencia.

Dejá tu comentario