25 de noviembre 2008 - 00:00

Cristina y Calderón acordaron tener estrategia común por la recesión

La presidente Cristina de Kirchner fue anfitriona ayer en la Casa de Gobierno del mexicano Felipe Calderón. Acordaron una posición común en la próxima cumbre del G-20 y protestar en conjunto contra el FMI.
La presidente Cristina de Kirchner fue anfitriona ayer en la Casa de Gobierno del mexicano Felipe Calderón. Acordaron una posición común en la próxima cumbre del G-20 y protestar en conjunto contra el FMI.
Cristina de Kirchner y su par mexicano, Felipe Calderón, acordaron ayer sostener durante el próximo año el comercio bilateral en los u$s 3.000 millones actuales, como forma de enfrentar la recesión mundial que se espera para 2009. En concreto, México se comprometería a mantener el ritmo de importación de automóviles, productos siderúrgicos y alimentos desde la Argentina, mientras que el mercado local se seguirá abasteciendo en los mismos niveles actuales de celulares, medicamentos y autopartes provenientes de ese mercado norteamericano.

Además, los dos países mantendrán una posición común cuando en abril vuelva a reunirse el G-20 con los principales líderes mundiales en una nueva cumbre multinacional, en Londres. Especialmente, coordinaron dos temas: la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el pedido para que los estados centrales bajen sus niveles de subsidios a la producción primaria como condición previa para que los países desarrollados reduzcan sus barreras industriales.

Estos acuerdos no escritos fueron las principales novedades que Cristina de Kirchner y Calderón discutieron ayer durante casi una hora, en la cumbre privada que mantuvieron en la Casa de Gobierno en la primera jornada de la visita de Estado que el mexicano lleva a cabo en la Argentina. Además, intercambiaron opiniones sobre otro tema: la sensación que les quedó a ambos después de haber hablado telefónicamente con Barack Obama. Según Calderón, que fue uno de los siete primeros jefes de Estado en comunicarse con el sucesor de George W. Bush, el demócrata cambiará radicalmente la relación de Estados Unidos con América latina.

  • Convenios

  • México y la Argentina pusieron en marcha ayer, además, una docena de acuerdos económicos, de seguridad, de educación y culturales, dentro del Consejo de Asociación Estratégica que Néstor Kirchner y Calderón firmaron en la capital mexicana en julio del año pasado, y que hace cuatro meses comenzó a tener vigencia oficial. El pacto impone, entre otras cosas, la necesidadde realizar una visita de Estado cada dos años, con lo que Cristina de Kirchner debería volar a México antes de noviembre de 2010.

    La Argentina parece encontrar ahora en México un nuevo socio estratégico de cierta importancia internacional. La oportunidad es clave, en momentos en que España congeló su relación con el país y donde el acercamiento con Brasil parece haber llegado a un techo. Peor aún es la situación de Hugo Chávez, y sus créditos con una tasa anual de 15% en dólares.

    Para recibir a Calderón, la Presidente cambió ayer a la mañana su rutina. Llegó a las 9.30 a la Casa de Gobierno, donde media hora después recibió la visita del mexicano y gran parte de su gabinete. Luego del encuentro privado, ambos mandatarios hablaron en el Salón Blanco. Allí Cristina reconoció que durante la presidencia de Vicente Fox, del mismo signo político que Calderón, las relaciones eran malas y aseguró que «relanzar la relación entre México y la Argentina no solamente obedecía a una cuestión de carácter económico y comercial, sino también político y estratégico».

    Después de los discursos, Cristina de Kirchner invitó a Calderón a bajar hasta los subsuelos de la Casa Rosada (en la llamada Aduana Taylor) para que el mexicano conozca los avances en las obras de restauración del «Ejercicio Plástico» de David Alfaro Siqueiros. Este momento cultural demandó más del doble de tiempo que la media hora prevista, lo que retrasó el resto de la jornada.

  • Menú

    Desde el mediodía, ministros y empresarios invitados por los dos gobiernos esperaban en el Palacio San Martín, la sede de la Cancillería argentina, donde se ofrecería el tradicional almuerzo de agasajo. Allí se conoció otra novedad: por primera vez en muchas jornadas similares, el ceremonial dejó de lado el cordero patagónico, menú de rutina desde que los Kirchner son anfitriones de los visitantes. Para la oportunidad, los comensales degustaron langostinos frescos, ojo de bife con salas de hiervas y delicia de dulce de leche de postre, acompañado todo por un Malbec de colección.

    Entre las mesas se desplegaron el canciller Jorge Taiana; el jefe de Gabinete, Sergio Massa; los ministros de Interior, Florencio Randazzo; de Trabajo; Carlos Tomada; el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; y de Educación, Jorge Tedesco. También el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, el presidente del Sistema Nacional de Medios Públicos, Tristán Bauer, y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi. Además, estuvieron el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; la presidente del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont; el titular de la Federación de Municipios (FAM); y el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra. Otros de los que tomaron parte del almuerzo fueron el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner; los diputados nacionales del oficialismo, José María Díaz Bancalari, Patricia Vaca Narvaja (mencionada por su exilio en México) y Adriana Puiggrós; el senador Carlos Reutemann y el presidente provisional del Senado, José Pampuro.

    Por parte del empresariado, se hicieron presentes Gerardo Werthein (Telecom), Cristiano Rattazzi (Fiat), Paolo Rocca (Techint), Carlos Wagner (Cámara de la Construcción), Luis Pagani (Arcor), Sebastián Eskenazi (YPF), Carlos Bulgheroni (Grupo Bridas) y Claudio Cirigliano, entre los argentinos. Por los mexicanos se vieron a Carlos Slim (Telmex) y Emilio Azcárraga (Televisa), entre otros.

  • Pedido

    Además de Cristina de Kirchner (ver nota aparte), también habló en el evento Calderón. Allí pidió fortalecer al Grupo Río «como el foro regional por excelencia para el diálogo y la concertación en la región» (algo que no está muy enraizado en la agenda internacional kirchnerista) y «avanzar en la posibilidad de integrar a los países de América latina y el Caribe «basándose en la proximidad geográfica y en la fraternidad». Comentó que, además, conversaron sobre la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en materia de derechos humanos,medio ambiente y migraciones, así como la actual coyuntura mundial especialmente en el ámbito económico.

    Después del almuerzo, y luego de una breve estadía en la embajada de su país, Calderón continuó con su agenda cultural. Cerca de las 18 visitó el Museo Nacional de Bellas Artes, donde se expone la muestra «Latitudes». Otra vez recorrió cuadros de artistas mexicanos como Frida Kahlo y Diego Rivera, además de otros creadores como Fernando Botero. En ese lugar está expuesta, además, la serie «Tablas de la Conquista de México», compuesta por 14 piezas escultóricas provenientes de su país. En esta recorrida, el anfitrión del visitante fue inusual para el evento: el presidente del Banco Central, Martín Redrado. Hay que recordar que el funcionario, cuando era secretario de Relaciones Económicas Internacionales, había sido el encargado en plena crisis de 2003 de acercar posiciones comerciales entre la Argentina y México, cuando ese mercado era algo lejano y poco explorado para el país.

    Hoy Calderón tendrá un día menos vinculado a la Presidente. A la mañana participará de una Asamblea Legislativa en el Congreso Nacional y luego llegará hasta la Jefatura de Gobierno porteño, donde lo esperará Mauricio Macri, en teoría, más cerca ideológicamente del jefe de Estado mexicano que la Presidente.
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