26 de abril 2013 - 00:00

Cruce de espadas en apertura de la Feria del Libro

Hernán Lombardi
Hernán Lombardi
Un choque de espadas protagonizado particularmente por el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, y el director de Industrias Culturales, Rodolfo Hamawi (Cultura de la Nación), marcó ayer a partir de las 18.30 la apertura de la 39ª edición de la Feria del Libro, distinguida más tarde por una conferencia magistral del Premio Nobel de Literatura J.M. Coetzee.

Además del enfrentamiento conceptual entre la Nación y la Ciudad (algo corriente los últimos años en cada principio de Feria), esta vez había un motivo "geopolítico". Lombardi vindicó la naturaleza porteña de la Feria, nacida en 1975 en Buenos Aires y desde entonces realizada siempre en la Ciudad, en tanto que Hamawi volvió sobre el frustrado (hasta ahora) intento del Gobierno nacional por mudarla a Tecnópolis.

"En Tecnópolis siempre hay público cuando hay propuestas dignas", dijo. "La Ciudad es la metrópolis, y a ella le pertenece la Feria, no a Tecnópolis", retrucó el ministro, en un discurso varias veces sostenido en conceptos clásicos como el de la "polis", los valores, y el respeto a la tradición de los libros fundamentales como la Biblia y la Constitución Nacional. Lombardi, después de enumerar acontecimientos culturales exitosos como el reciente Bafici, anticipó que su ministerio imprimirá 500.000 ejemplares de la carta magna para repartir en las escuelas.

Además de la disputa, Hamawi anunció que en 2014 Industrias Culturales celebrará el Año Cortázar con diferentes manifestaciones (será el centenario del autor de "Rayuela", aunque también de Bioy Casares). Hizo hincapié en el crecimiento del mercado del libro, y sumó a sus anuncios del Año Cortázar la realización, para la misma fecha, de una serie de encuentros con escritores, editores y otros partícipes de la actividad editorial.

Anteriormente habían hablado Gustavo Canevaro por la Fundación El Libro (criticó la concentración del mercado del papel y las trabas en el comercio exterior), y después lo hizo el Ministro de Educación, Alberto Sileoni, quien si bien pasó por alto el tema Tecnópolis que había enfrentado a quienes lo precedieron, se refirió a la relación entre libro y Gobierno señalando que entre 2004 y 2012 "hemos comprado 54 millones de libros y 13 millones este año". Con un discurso que giró sobre lo escolar, agregó que las "bibliotecas en las aulas van a modificar esencialmente el modo en como nos acercamos a las escuelas" y que el Estado cumplió con su papel "nivelador de las desigualdades". Cerró la serie el novelista Vicente Battista, antes de que los oyentes corrieran a oír a Coetzee.

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