29 de junio 2012 - 00:00

Crucial triunfo político de Obama: la Corte avaló su reforma de salud

La decisión de la Corte Suprema estadounidense que salvó ayer la reforma sanitaria de Barack Obama fue saludada por simpatizantes del mandatario demócrata frente a la sede del alto tribunal.
La decisión de la Corte Suprema estadounidense que salvó ayer la reforma sanitaria de Barack Obama fue saludada por simpatizantes del mandatario demócrata frente a la sede del alto tribunal.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, logró ayer el aval de la Corte Suprema a su reforma sanitaria, la principal iniciativa de su mandato, en lo que constituye según todos los analistas una victoria clave cuando faltan cinco meses para las elecciones en las que buscará la reelección.

En medio de una expectativa que no se producía desde que en 2000 la Corte tuvo que dirimir la presidencia entre George W. Bush y Al Gore, los jueces del alto tribunal sentenciaron ayer que la ley es constitucional en sus elementos esenciales.

Por 5 votos a 4 y con el inesperado apoyo del presidente del tribunal, John Roberts, normalmente alineado con los miembros conservadores, los magistrados aprobaron la disposición más polémica, la que introduce la obligación para todo estadounidense de contratar un seguro médico privado, so pena de multa.

Al comenzar la lectura de la sentencia, Roberts indujo a error a muchos medios al calificar de inconstitucional esta disposición, conocida como «mandato individual», sobre la base de la ley de comercio como había defendido el Gobierno.

Pero, a continuación, explicó que la Corte podía aceptar el mandato individual si las sanciones que contempla se consideran un impuesto y no una multa, algo sobre lo que el Congreso puede legislar.

En una declaración a la Nación desde la Casa Blanca, el presidente Obama, visiblemente aliviado, consideró «una victoria de todos» la decisión de los jueces.

«La gente que tiene la capacidad de permitirse un seguro debe y tiene la responsabilidad de adquirirlo», añadió el presidente en su declaración, en la que pidió a sus rivales políticos que dejen de lado sus rencillas para avanzar en aspectos como el empleo.

«No hice esto pensando que era bueno políticamente; lo hice pensando que era bueno para el conjunto de la nación», subrayó el presidente.

La reforma sanitaria de Obama es la mayor desde la creación de los programas federales Medicare, para la tercera edad y jóvenes minusválidos, y Medicaid, para personas sin recursos, hace casi medio siglo y una solución para un sistema que estaba fragmentado.

La ley pretende hacer casi universal la atención sanitaria, incorporando a unos 50 millones de estadounidenses al sistema. Además, protege los derechos de los pacientes frente a posibles abusos de las compañías aseguradoras y busca reducir la espiral de incrementos en las primas.

Entre sus beneficios, recordados ayer por Obama, prohíbe que las aseguradoras rechacen a personas con enfermedades previas, les prohíbe también limitar los beneficios y trasladar a las primas las desviaciones de sus costos de administración.

Permite que los jóvenes adultos hasta los 26 años -el caso de los estudiantes universitarios- sigan cubiertos por las pólizas de los padres y amplía la población necesitada que podrá acogerse a las ayudas federales.

Según sus críticos, por el contrario, constituye una intromisión intolerable del Estado en las relaciones entre médico y paciente, disparará la deuda pública y desalentará la creación de empleo al obligar a las empresas a pagar más por los seguros.

El seguro candidato presidencial republicano, Mitt Romney, respondió rápidamente y con contundencia a la sentencia de la Corte desde un podio cercano al Capitolio.

Es importante tener claro, dijo Romney, lo que dice y lo que no dice la sentencia: «Los jueces afirman que la reforma sanitaria no viola la Constitución, pero no dicen que sea una ley buena o una política buena».

La reforma sanitaria impulsada por el presidente Barack Obama, enfatizó, «fue mala política ayer y es mala política hoy... es importante que la revoquemos y reemplacemos con una verdadera reforma».

Romney reiteró su promesa electoral de que derogará y reemplazará la ley si es elegido en los comicios presidenciales del 6 de noviembre. «Lo que la Corte no hizo en su último día de sesión yo lo haré en mi primer día si soy elegido presidente de Estados Unidos: actuaré para revocar la Obamacare», disparó.

Agencias EFE, Reuters, ANSA, DPA y AFP

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