25 de mayo 2009 - 00:00

Cuando la lógica debió rendirse a la evidencia

Cuando la lógica debió rendirse a la evidencia
Siguió sin haber argumentos a la vista, capaces de demostrar los porqués de un mercado local convertido en eje de las ganancias y oponiéndose a los «quedos» de los demás centros bursátiles. Pero el resultado que brindó la semana es incontrastable por medio del cual el recinto porteño dejó un saldo cercano al 9% de beneficios, en el plantel de las líderes clásicas, mientras que el Bovespa sólo alcanzaba a retener la mitad de los suculentos saldos de inicios de período, para un total que sólo superó el 3%. Y el Dow Jones, con sus permanentes vaivenes al compás de las noticias, que apenas si pudo retener un 0,10% de diferencia semanal.

Hoy será rueda para ver el match desde atrás de la línea, el Merval obtendrá la ventaja de juego de medir lo que hagan otros y, desde allí, forjar la reapertura de mañana. Pero ya no es condicionante absoluto ver lo hecho afuera, para darle el color a lo doméstico.

El viernes, después de tocar 1.551 de mínima, habiendo alcanzado los 1.580 de máxima, el indicador local se conformó con un cierre de 1.562. Allí, en la neutralidad absoluta. Aunque el listado de las locales acusó un 0,54% de retroceso. Con $ 44 millones de efectivo se tuvo que surtir el desarrollo que computó 42 plazas con avances, por solamente un 22% de bajas, y esto resultó el índice más positivo de la fecha. Alpargatas y Comercial, con casi un 13% cada una, fueron las dos más notorias en el aumento. Mientras que Oeste, con más del 5%, resultó la acción más bajista. Quedó brillando al saldo semanal, cercano a un 9% positivo, conseguido en sólo cinco ruedas. Da para pensar en hipótesis diversas, los logros de un mercado que -encima- debe afrontar un ríspido camino a los actos políticos. Y no cierra. Pero sube.

La Bolsa disfrutó.

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