8 de enero 2010 - 00:00

Cuatro chicas denunciaron robo y abuso en Pinamar

Cuatro jóvenes que veranean en Pinamar fueron asaltadas y manoseadas por un delincuente que las interceptó cuando ingresaban a la vivienda que alquilan en esa ciudad balnearia, según informaron ayer fuentes policiales.

El hecho sucedió en la madrugada del miércoles en una vivienda de la calle Del Lenguado, a la que las jóvenes regre-saban.

Según contaron fuentes policiales, un delincuente desarmado interceptó a las chicas cuando entraban a la vivienda e ingresó con ellas. Rápidamente, el asaltante se introdujo en la cocina y sacó un cuchillo de un cajón, con el que amenazó a las jóvenes para que le entregaran dinero.

Siempre según la información policial, el delincuente, bajo amenazas, obligó a las chicas a ir hasta el dormitorio, donde le exigió a una de ellas que se levantara la remera y le exhibiera su cuerpo, tras lo cual la manoseó. Las fuentes explicaron que tras manosear a todas las jóvenes y besarlas, el delincuente escapó con aproximadamente $ 1.000 robados a las víctimas.

Datos aportados

La denuncia por abuso sexual fue radicada en la seccional de Pinamar en donde interviene la fiscalía descentralizada de ese distrito, a cargo de Diego Bensi. El fiscal tomó declaración a las víctimas en la causa caratulada «abuso sexual y robo» y dispuso varias medidas para tratar de dar con el ladrón, pero hasta ayer no había logrado ser atrapado.

Si bien el fiscal dispuso el secreto de sumario en la causa, los informantes dijeron que, sobre la base de los dichos de las chicas, se pudo reconstruir el aspecto físico del atacante.

Los datos que aportaron fueron que el delincuente mide 1,70, tiene la cabeza rapada y al momento del hecho llevaba puesta una gorra, lentes de sol, unas bermudas negras y una remera gris manga corta.

Tras dar la información, las muchachas, que habían llegado a Pinamar hacía pocos días, decidieron suspender sus vacaciones y regresar a la localidad bonaerense de San Martín, de donde son oriundas.

Previamente, el fiscal les pidió que permanecieran unas horas en el lugar para que la Policía Científica intentara recolectar algunos rastros de la casa. Pese a que varias de las fuentes consultadas insistieron en minimizar el hecho e incluso afirmaron que no se había tratado de un «abuso sexual», en esa figura se encuadra a la penetración por cualquier vía, cualquier contacto genital-anal y también al manoseo.

Según el artículo 119 del Código Penal, el que comete abuso sexual simple, como sería en este caso, puede recibir una pena de entre seis meses y cuatro años de prisión.

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