Cuatro terminales paradas por conflicto en una autopartista

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Tres fábricas automotrices quedaron ayer paralizadas y otra más deberá frenar hoy sus actividades por un conflicto sindical en uno de los proveedores principales de la industria. Se trata de la planta de estampados Gestamp, en Escobar, que desde esta semana permanece inactiva y tomada por parte de su personal en protesta por el despido de 67 operarios. La crisis afecta hasta ahora a más de 11 mil trabajadores de esas terminales automotrices, casi tantos como los que sufrieron suspensiones en toda la industria por el bajón en la demanda internacional y local.

La disputa en Gestamp ocasionó ayer, con efecto dominó, el freno en la producción de Volkswagen. La planta fabril de General Pacheco, en la provincia de Buenos Aires, debió suspender sus tres turnos de trabajo en los que se desempeñan unos 4.500 operarios. Lo mismo sucedió en la fábrica de Ford, en la misma localidad, y que cuenta con unos 3.200 trabajadores distribuidos en dos turnos de producción. En tanto, la planta de PSA (Peugeot-Citroën) de El Palomar debió frenar su actividad a partir de las 13.

Las tres compañías advirtieron que hoy no podrán retomar su producción ante la falta de insumos de Gestamp, confirmaron en ADEFA, la entidad que agrupa a todas las terminales que operan en la Argentina. En tanto que hoy se sumará otra: el complejo de la automotriz Fiat, en la localidad cordobesa de Ferreyra, seguirá los mismos pasos. Así lo confirmaron sus proveedores, que dijeron haber recibido una comunicación en esa línea de la jefatura de la compañía italiana.

La crisis en Gestamp tuvo el mismo origen que las suspensiones dispuestas desde principios de este año: la caída en la actividad por un descenso marcado en la demanda internacional y también por la baja en las ventas locales. Pero en la autopartista de Escobar, lo que en un principio fueron suspensiones derivó la semana pasada en el despido de 67 trabajadores, señalados por la compañía como supuestos responsables de desmanes durante una protesta.

La fábrica de estampados es fundamental para toda la industria. Es proveedora casi exclusiva de algunas de las terminales, como Volkswagen y Ford, y el insumo que produce tiene la condición de ser imposible de acopiar. Esa falta de stock (en el sector explican que el estampado obliga a trabajar "just in time", es decir apenas llegado el producto) complicó de inmediato a buena parte de las fábricas de autos.

A este panorama sombrío ayer se sumaron las 330 suspensiones dispuestas en la autopartista Lear, una multinacional de origen estadounidense que produce mazos de cables para las terminales en su planta de Escobar. Trabajadores de Lear y de Gestamp se manifestaron ayer con un corte en la intersección de Callao y Corrientes. Roberto Amador, uno de los cesanteados, cuestionó ayer la aparente inactividad del Ministerio de Trabajo y del gremio de mecánicos, SMATA.

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