Se sabe que la elección de la mascota de la familia presidencial es una obsesión tan tradicional como curiosa para los medios de EE.UU. The Washington Post dedicó ayer el espacio central de su portada al can, un perrito de aguas portugués de seis meses, que recibió el nombre de Bo. La ventaja del perro -un regalo del senador Ted Kennedy- es que pierde muy poco pelo, por lo que es ideal para personas alérgicas. La hija mayor de los Obama, Malia, de diez años, padece ese problema, lo que complicó la búsqueda de un animal adecuado.
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