Rodrigo Janot presentó la última denuncia contra Temer el jueves pasado. Será reemplazado por una letrada que fue elegida por el propio mandatario para ocupar la vacante.
SUCESORA. Raquel Dogde juramentará hoy. Reemplazará a Rodrigo Janot, que goza del respaldo popular y cobró fama de incorruptible.
San Pablo - El fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, concluyó ayer su mandato después de cuatro años en los que emprendió una cruzada contra la corrupción y acorraló a los principales políticos del país, incluido el presidente Michel Temer, contra quien presentó dos denuncias.
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Janot puso punto y final a una intensa labor que comenzó en 2013 y que se aceleró en los últimos meses, cuando ofreció acusaciones a diestra y siniestra contra legisladores de todo el arco partidario.
El fiscal, de 61 años, colocó en su punto de mira a un amplio abanico de formaciones: desde el Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, hasta el oficialista Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), lo que le valió duras críticas de parlamentarios en ambos bandos.
Con fama de implacable, a Janot no le tembló el pulso a la hora de presentar la primer acusación por delito penal contra un presidente en ejercicio de poder en Brasil, causando un terremoto político en el país. Esa denuncia, sin embargo, fue frenada por la Cámara de Diputados, que por normas constitucionales debe avalar el inicio de un juicio político. La segunda, presentada la semana pasada por los delitos de obstrucción a la justicia y asociación para delinquir, todavía esta siendo analizada por Supremo Tribunal Federal (STF, Corte Suprema), que deberá decidir si la remite o no al Congreso, donde Temer por el momento cuenta con amplio apoyo.
Las causas se sustentan en confesiones realizadas por los hermanos Batista, dueños del grupo cárnico JBS, quienes aseguraron en el marco de una "delación premiada" que sobornaron a Temer durante años, incluso después de asumir la presidencia en 2016, cuando la expresidenta Dilma Rousseff fue destituida. El acuerdo de los socios de JBS con la Justicia fue ampliamente cuestionado por la inmunidad otorgada a los Batista y añadió una fuerte presión sobre Janot, especialmente en las últimas semanas de su mandato, cuando el fiscal reveló públicamente que los hermanos habían ocultado información durante la confesión. La revelación de la omisión de la información llevó al magistrado del STF, Edson Fachin, a suspender los beneficios de los delatores de JBS, ahora presos, y fue aprovechada por varios de los políticos sospechados de haber recibido sobornos para desacreditarlo.
El propio Temer, a través de su vocero, atacó duramente a Janot tras la presentación de la segunda denuncia y acusó al fiscal de continuar "con su marcha irresponsable para encubrir sus propios fallos" y fingir que "no ve los problemas de falta de credibilidad de testigos, la ausencia de nexo entre las narrativas y las incoherencias producidas por la propia investigación".
En uno de sus últimos discursos como fiscal, Janot admitió "que sabía que habría un coste por enfrentar ese modelo político corrupto y productor de corrupción, construido gracias a años de impunidad", pero aseguró que valió la pena cada minuto de "sufrimiento".
En sus cuatro años como fiscal, Janot pidió la apertura de un centenar de investigaciones en el STF relacionadas con la causa "Lava Jato" y presentó decenas de denuncias, las cuales también alcanzan a los expresidentes Fernando Collor de Melo y José Sarney.
Janot será sustituido ahora por la fiscal Raquel Dodge, quien hoy asumirá su cargo en una ceremonia en la que esta prevista la presencia del presidente Temer antes de viajar a Nueva York para la Asamblea General de Naciones Unidas.
El mandatario nombró a Dodge en junio en contra del uso habitual de los últimos años, según el cual los fiscales brasileños presentaban una lista recomendando a los mejores candidatos para el puesto. Dodge no era la favorita de los fiscales como segunda en esa lista. Es por eso que hay mucha expectativa sobre cómo llevará las causas abiertas que dejó Janot. El futuro de Temer, depende de ello.
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