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Cumbre en Madrid para frenar reclamo salarial
Hugo Moyano
Lo que no sabe Lascurain es que previamente Moyano tuvo una comunicación telefónica desde Olivos, con Néstor Kirchner desde el otro lado, donde el ex presidente habló sobre la necesidad de sentarse a discutir con Cristina de Kirchner en Madrid sobre el tema salarial. El lunes, Moyano recibió la invitación de parte de Kirchner para viajar a Europa. Le pidió también que suspendiera la reunión del consejo de la CGT organizada para el martes y donde se hablaría sin ataduras de los aumentos salariales que se pedirán este año desde la central, y que superarán largamente el tope del 15% que quiere imponer el Gobierno. Obviamente, esto es lo que pedirá Cristina de Kirchner en El Prado el domingo. Habrá que ver las intenciones negociadoras moyanistas y si el espíritu diplomático de la gira lo inspira a una más abierta y prudente discusión salarial.
El encuentro entre la Presidente, Moyano y Lascurain no fue el único de las dos reuniones ecuménicas que el Gobierno quería concretar en España referidas a cuestiones estrictamente internas de la Argentina. El otro, fallido, fue el que iban a protagonizar Cristina de Kirchner, el diputado nacional Agustín Rossi y el senador Carlos Reutemann. La reunión también había sido ideada por Néstor Kirchner, que definirá en las próximas horas si finalmente viaja a Madrid o no, y apuntaba a ser el broche de oro de las negociaciones del ex presidente para la interna del PJ santafesino. No pudo ser. Rossi confirmó entusiasta su participación, pero el ex corredor se negó (ver nota aparte).
Si se cumplen los horarios, Cristina de Kirchner y su comitiva estarán partiendo desde Aeroparque el sábado a la noche, cuando Moyano ya haya subido al Tango 01 dispuesto para la ocasión. El domingo llegarán a la capital madridista. Ese día fue dispuesto por los organizadores para que, además de las reuniones con Moyano y Lascurain y algún otro viajero, la Presidente prepare el contenido de sus mensajes hacia los españoles.
La actividad oficial de este viaje comenzará el lunes temprano, cuando se concrete el primer encuentro de la comitiva con empresarios españoles y argentinos. Estarán presentes en El Prado representantes de compañías de los dos países, que no podrán hacer preguntas directas, sino a través de un interlocutor especial aún no designado.
Al mediodía, la Presidente tendrá el primer plato fuerte. Los reyes de España la esperarán en el Palacio de la Zarzuela, para un almuerzo de honor y privado. Sólo estarán los tres, y eventualmente, Néstor Kirchner si viaja. Dos temas económicos concentrarán la atención del ágape: el acuerdo que se anunciará hoy con Marsans por Aerolíneas Argentinas y la situación del conflicto por Botnia con Uruguay, en el cual alguna vez el rey Juan Carlos de Borbón fue mediador fallido.
Luego del almuerzo habrá reuniones bilaterales entre los ministros de ambos Estados, donde se prepararán los encuentros oficiales del martes. La coordinación de estos estará a cargo de los dos cancilleres, el argentino Jorge Taiana (que llegará el viernes a Madrid) y el local Miguel Angel Moratinos.
El lunes a la noche, la comitiva argentina tiene preparado el encuentro de más pompa, quizá de toda la presidencia de Cristina de Kirchner. Se trata de la cena de gala (hombres de frack y mujeres de largo), con la que los reyes agasajarán a la delegación argentina. El lugar elegido es el Palacio de Oriente, donde oficialmente Juan Carlos y su esposa Sofía organizan los actos de Estado. Para la ocasión, según se le informó a la Cancillería argentina, se dispondrá el Comedor de Gala, un espacio de 400 metros cuadrados, formado por tres habitaciones comunicadas, y donde los agasajados (la comitiva sudamericana) se ubicarán en una mesa de ochenta metros de largo que puede albergar hasta 200 personas. Antes habrá una copa de honor en el Salón de los Espejos, donde los invitados podrán ver algunas obras de Velázquez, El Greco, Rubens y Cara-vaggio.
El martes, la Presidente tendrá finalmente su encuentro con José Luis Rodríguez Zapatero. No habrá almuerzo, como estaba originalmente organizado, sino que será un más democrático desayuno. Sucede que el primer ministro español tendrá que concurrir hacia el mediodía a las Cortes, donde todo el Gobierno español (incluyendo Zapatero, los ministros y diputados) discutirá abiertamente la marcha de la hoy complicada economía española.


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