19 de marzo 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

Primero el cerdo, después el pollo, últimamente la merluza... la dieta recomendada por la Presidente tiene una velocidad de cambios, que ni el mejor gourmet puede llegar a seguir. Y lo lamentable de esto es que dejen -los supuestos asesores brillantes que posee- que la máxima autoridad del país demuestre desconocer el tan básico principio del «bien sustituto». Y si la demanda cambia de andarivel, seguramente que irá a recalentar los precios de los bienes que suplantan al motivo principal, la carne. Hasta que todo recobra el nivel que indican los «precios relativos», entre los alimentos allí involucrados. Resulta de una precariedad temeraria, peligrosa, comprobar la ignorancia de leyes inalterables -y tan clásicas- que gobiernan el camino de las economías.

Pero, así como hacen caso omiso de bases fundamentales -aunque no pueden evitar las consecuencias-, también hay otros que están dispuestos a «revolucionar» los conceptos existentes. Como la funcionaria que para defender los pedidos de sindicatos forjó una nueva premisa: «Los salarios no son un costo». A partir de ahora, habría que reformular toda la contabilidad y decir a las empresas que cambien el renglón en sus balances, enviando los salarios a otro segmento. ¿Qué serán, una inversión? (Somos un país de creativos, seguro.)

En tanto, hubo novedades en el sistema bursátil y con el aporte de incorporar nuevo instrumento para agilizar, y facilitar, operaciones en el mercado. Presentado en la semana por autoridades del Merval, Bolsa de Comercio y Caja de Valores -ya que se trata de un trabajo en común- contó con la presencia y el aval de funcionarios de la Comisión Nacional de Valores. El rótulo que lleva el mecanismo, que se pondrá en marcha desde el 15 de abril, es el de: «Sistema de Derivación de Órdenes».

Resulta un canal directo entre clientes y firmas bursátiles, permitiendo ingresar órdenes desde cualquier punto. Fue en procura de captar a un tipo de inversor, actual o potencial, impulsando «la demanda de una generación de personas acostumbrada a actuar por internet».

Provisto de todas las medidas de seguridad, trabajando en tiempo real, la orden partirá desde una pantalla personal y se volcará en las del sistema operativo. Un modo de hacer más sencillo participar de la Bolsa. Y contiene un mérito.

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