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Cupones bursátiles
De hecho, hasta fue admitido por funcionario de la ANSES, que al tiempo que informó sobre el armado de una verdadera «mesa», dentro de la entidad: el objetivo a la vista resultaba el de darle precio sostén a los bonos... y algo más. En tren, claro, de entusiasmar a las almas que poseen -o vayan a poseer- tal tipo de deuda soberana de la Argentina. Al mismo tiempo, era comentario habitual decir que a medida que la cotización de esos papeles mejoraba grandemente, esto posibilitaba realizar una oferta más «light» a los bonistas.
Todo a la vista, todo cantado, «todo legal» (como el del aviso) y la sensación de estar sirviendo una mesa bien tendida y llena de manjares: con tal de que los comensales se sienten a ella con el mejor de los ánimos y las apetencias.
Pero, el tema es: ¿qué habrá de suceder, una vez pasado el episodio del canje? ¿Existirá demanda tan entusiasta por esos papeles? ¿Había interés en seguir dándoles sostenes oficiales? Y, además, impor-tante sería poder descubrir -desde ahora- qué actitud tomará la oferta, después que el show de luces y colores se haya apagado.
Esto tiene mucho que ver con lo que vaya a suceder -tras el canje- con los papeles privados. Sumamente dispuestos para ser alternativa, frente a tomas de utilidades que se produzcan en los bonos. Y si esto se diera, si el principal competidor se quedara en sus bases, mucho más noralizado y aquietado, en la misma medida crecerían las chances para los activos empresarios. Así que el mes que corre podría resultar una etapa clave y venidera, si es que el canje ya tiene esa fecha mencionada de mediados de abril.
Todo actualmente es una larga cadena en el mundo, con eslabones que engarzan desde cualquier distancia. Y por allí sobrevino una inquietud otra vez creciente por Grecia, que sería capaz de enturbiar la predisposición hacia el canje nacional.
En tanto, mientras por una parte se niega como una herejía la palabra «inflación» -en áreas oficiales- la formación de un triunvirato de funcionarios para realizar el seguimiento de precios, demuestra la preocupación. Y las acciones: están al acecho...

