19 de abril 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

En el comentario del día, sobre la rueda del viernes, dejamos expresamente fuera de consideración el asunto de «Gobierno Sachs». Indudablemente que se señaló en todos los análisis del exterior -con eco local- que lo resuelto por la SEC de Estados Unidos, sobre tal entidad: dinamitó los índices de Wall Street y todos los demás en el mundo. Recordemos que existe una acusación formal sobre Goldman Sachs de: «Cometer fraude en la estructuración y comercialización de productos de deuda colaterizada, atados a hipotecas de alto riesgo y denominadas subprime». Más específico todavía, se acusa: «A un vicepresidente de la compañía, que defraudó a inversionistas al dar mala información y omitir datos clave sobre esos productos financieros». Las acciones que representan a la entidad, cayeron casi 14 por ciento.

Todo radicado en una sola compañía. Que, además, estaba bajo la lupa y aparecía con frecuencia en los comentarios -y acusaciones- que se centraban en la actuación de los bancos de inversión, dentro de la crisis.

Pero, también estaba en primer plano con acusaciones emanadas desde Grecia y afirmando que habían asesorado para producir informes artificiales, sobre su economía. Las investigaciones estaban en curso desde hacía cierto tiempo: y cuando aparece la acusación formal -lo que tenía que estar «descontado», por las fuerzas del mercado- resuena como habiendo causado estragos en la rueda del viernes y a lo largo de todos los índices. Extraño efecto superlativo, que nos da la impresión de haber sido utilizado como una regia herramienta: para crear una brecha en la evolución que se venía teniendo.

Si todo el andamiaje para generar un avance en el principal mercado del mundo, no es capaz de soportar lo que sucede sobre uno sólo de sus papeles (formalizado sobre uno sólo de sus directivos) y en un caso que venía tan conversado, tan cantado, desde hace tiempo: es para temer, en caso de que surjan argumentos de más fondo y preocupantes. En la rueda previa, el jueves, recordemos que el indicador de «desempleo» no había venido bien -entre otros tampoco halagueños y que puntualizó nuestro colega, que comenta el mercado del NYSE a diario- y a pesar de ello, se pasó por encima sin mayores sacudones bajistas. Y, de última, la SEC bien podía haber previsto el efecto y «suspender cotización», de una acción con semejante carga. (Como se haría aquí.)