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Cupones bursátiles
Y leemos algún título de nuestro diario, del lunes, donde -en tapa- se decía: «Los mercados están jugados a ayuda de Reserva Federal». Más simple y claro, imposible. Y en la nota de referencia -proveniente de Nueva York- la sustancia iba en dirección a que «en la medida que los datos económicos resulten negativos, crecen las chances de que la Fed vuelva a actuar inyectando liquidez, lo que reanima el ánimo de los inversores...».
Leña al fuego
Repasemos el remate del concepto, «lo que reanima el ánimo de los inversores». Y es como aguardar a que llueva «maná» del cielo, gratis, para seguir alimentando una evolución artificial de los activos de riesgo. Curiosamente, se menciona que en la reunión del 2 de noviembre se resolvería seguir agregando leña -léase dólares- al fuego. Y en tal ocasión, deberían llevarse a cabo las elecciones parciales que pondrán en jaque al Gobierno de Obama. Casi es como decir que los operadores aguardan a que la economía principal prosiga mostrando datos debilitados porque esto favorece que vuelvan a fluir más sumas de dinero envilecido a los canales donde ya no se invierte en Bolsa. Si no que, simplemente, parece que es cuestión de apostar.
«Juguemos en el bosque...» resultó el título de la nota diaria que se refirió a la semana anterior. Y todo pasa por allí, a sabiendas de que el lobo está bien guardado en su cueva.
Nuestro colega -y amigo- Siaba Serrate también publicó una nota el lunes, donde su título era: «Al mal tiempo, Wall Street ofrece una buena cara». Y en uno de los párrafos finales, se apuntaba a que: «¿Vidas paralelas? La economía real y la Bolsa -hoy por hoy- divergen notablemente». Lo que equivale a decir que el respaldo fundamental de una tendencia no está presente. Y tal contrapunto de dos variables que deberían ir en línea: en cualquier punto se pondrán de frente. Y del choque, Dios dirá...

