9 de febrero 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Puede que haya sido simple coincidencia. Aunque lo que resta credibilidad a ello es haber comprobado una primera rueda del Merval tan debilitada. Y cuando el contexto mundial no estuvo, ni por asomo, para semejante derrape. Cierto que desde que el movimiento ingresó -allá por las fiestas navideñas- en otro ritmo de marcha en los negocios con acciones, el mercado no fue el mismo que -en cuatro meses- asombró al mundo bursátil con su rendimiento de 2010. Ya fue otro el comportamiento, y si en la primera semana de enero pasado amagó con producirse una vuelta a aquel régimen de negocios, prestamente todo se fue encogiendo y hasta recalar en una monótona zona de estancamiento de solo $ 45 millones por rueda. Todo eso era bien sabido, y comentado profusamente desde nuestra columna, juntamente con el aspecto de la búsqueda amanecida en procura de papeles de menor liquidez, pero que tenían un «techo» virtual en sus trayectos, para reemplazar a líderes en su punto de «madurez» extrema.

Así se fueron acomodando las cuestiones, pero nada que pudiera pronosticar una caída a pique como la sufrida el lunes y donde el índice se derrumbó en un 2 por ciento, a pesar de volumen que no presionó demasiado y solamente reunió $ 56 millones efectivos. Como todo lo que caía en las plazas tenía «tomador» abajo, aflojadas totalmente las redes de asimilación. En una palabra: una demanda que estuvo casi extinguida y no surgió a tomar posiciones firmes, en ningún momento.

Lo sugestivo

Escenario sin novedades que alteraran los ánimos desde afuera, con temas ya remanidos desde adentro, solamente aquello que promovió nuestro comentario del lunes por la mañana, en la columna, estaba presente: las medidas anunciadas acerca de un «deber de informar» sobre operaciones superiores a $ 40.000, realizadas en el circuito bursátil. Por allí habíamos hablado de un costo/beneficio que podría traer perjuicios indeseados a la ya debilitada actividad, sin que en la práctica se hallaran los verdaderos «bolsones» de lavado de dinero (que se asientan en otros segmentos económicos). Por la tarde, se vio esa rueda preocupante y que solamente tuvo el atenuante de no haber mostrado una suba de negocios, tipo «corrida». Pero un aullido asustó al rebaño bursátil. Y preocupa.

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