26 de septiembre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

 Precios y valores. Cotizaciones y condiciones. Son momentos donde el que se vio atrapado por los descensos en nefasta secuencia debe separar debidamente los andariveles. Que corren paralelos dentro del mercado, que rara vez se cortan entre sí y que señala claramente que si los precios han caído por una pendiente, los valores que contiene cada papel no siguen el mismo trayecto.

Cierto es que los peligros se multiplican, porque en el mundo ya se habla de modo reiterado de «recesión». Y si llega la hora de que la economía global vea que su rueda se va engranando, la mayoría de los sectores habrán de sufrirlo. También es concreto, salvo que se quiera dar un baño de «optimismo» forzado, que la tendencia de fondo del mercado tiene más para seguir descendiendo escalones que para conseguirse una reversión confiable. En tal caso, sabido es que para los «bajistas» ningún precio luce nunca como barato. Siempre aguardan más y más para ingresar. Pero el camino acelerado hacia la profundidad también abrevia tiempos hasta hallar un piso verdadero. Y junto con esto, existe la seguridad de que el mercado está netamente ofrecido, «sobrevendido», como para tener que enfrentar un gran «cuello de botella» en el momento en que surja alguna demanda. Tal vez sea tiempo de ir acopiando datos que se refieran a «valores», cotejarlos con los precios alcanzados y ver en qué punto se pueden capturar especies que desde un punto técnico pueden ser consideradas como «infravaloradas». Y emplear la ley del «promedio», a sabiendas de que el mercado es gobernado por los que poseen el dinero disponible, exigiendo a los que lanzan papeles en aluviones.

Después, solamente llega el tiempo de esperar para poder cosechar. Sin fechas fijas, viendo hacia adónde se dirige el mundo. Al menos, los «espejos» de los índices de Bolsa cumplen con su función primordial. Y no son herramientas manejadas artificialmente, co-mo queriendo vivir una felicidad de mercados, con economías que crujían en todas partes. También reflejarán en su momento, con fuerza, toda señal que pueda ser tomada como seria, en cuanto a que se vayan dando algunos puntos de apoyo y moderando el desastre presente. A menos que el propio mundo «termine», los mercados terminarán. De lo contrario, se cumplirá una reiteración del ciclo y detrás de la tormenta volverá la esperanza. Tiempo de seleccionar, de comprar por $ 5 lo que vale $ 10. (Y es media carrera: ganada).

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