Vimos otra compañía que procede a emitir «Obligaciones Negociables», para incorporarse a los paneles de la Bolsa. Y como cada vez que surge un anuncio de tal tenor, no nos satisface: en absoluto. Nunca hicimos una encuesta, dentro del ambiente bursátil, para tener idea de cuántos piensan del mismo modo. Cuántos están totalmente a favor. Y una tercera posición, aquella que abunda en el país a quien no le interesa para nada el asunto. El caso es que lo pensamos, desde siempre, de tal forma lo expresamos y tampoco nos atañe más que como simples observadores, comentaristas, del sistema bursátil nacional. Al que hemos visto en muchas de las fases donde el mercado argentino se iba convirtiendo en un pequeño exponente de la región, perdiendo calor popular, quedándose cada vez más sintetizado a un simple juego de profesionales. Y paralelo a esto, con la deserción de empresas cotizantes hasta ver extinguirse casi totalmente algunos de los rubros de la economía, que antes contaban con nómina robusta de representantes cotizados. Caso emblemático, las del «sector automotor» (junto con las de «autopartes»). Siderurgia, metalurgia» resumida a Siderar y poco más. Por otro andarivel, utilizando al sistema bursátil, fueron llegando las emisiones de «O.N.». Y hoy, hay una muy extensa nómina de compañía de envergadura dentro de la economía, emitiendo deuda y agregándose -también- los «fideicomisos». Otro segmento, pudiendo descontar «cheques» dentro del sistema.
Muy bien -dirá el lector-, pero ¿qué es lo que piensa el que esto escribe? Sencillo, siendo que las descriptas resultan herramientas muy útiles para el empresariado, está bien que se las utilice a través de la Bolsa, pero también incorporando de las sociedades a través de la cotización de sus acciones. Porque, yendo al fondo de la cuestión, la Bolsa existe, es tal, básicamente por una cualidad. La cotización pública de acciones, lo demás es solamente complemento.
¿Cuál es el disparate de brindarle todas esas herramientas adicionales, sólo a las que se integren de modo cabal, al sistema del que se sirven? Con un pequeña proporción de tales nombres que actúan en los canales paralelos, el mercado, la economía, el país, el inversor común, verían dar un salto de calidad a nuestra Bolsa. A través de fuertes nombres empresarios integrando los paneles. ¿Habrán algunos -o muchos- que piensen lo mismo? Si es así, acaso se pueda iniciar un camino hacia ello.
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