7 de diciembre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Si es por lo estadístico, la secuencia trienal del mes de diciembre está dando una curiosa secuencia indicando al número «8» -como porcentaje- de saldo positivo para el Merval. Así le fue desde 2008, después de registrar baja del 2,5% en 2007. De hecho, ya lo dijimos otras veces, diciembre resulta el

mes más favorable para nuestro mercado. La historia y la estadística no juegan cuando de futuro se trata, pero siempre es mejor caer en el «casillero» favorable, que en aquellos donde los malos resultados son repetitivos, e inclusive hasta con leyendas a cuestas.

No hay modo de encontrarle explicaciones racionales, por más que se han ensayado, a ciertos tramos del calendario que llevan consigo la marca de lo bueno, o de lo malo. Por el momento, mejor quedarnos con la visión de diciembre como período bien positivo para el Merval. Y agregada esa terna reciente donde por tres ejercicios consecutivos, el indicador se movió en torno al 8% de utilidad.

Primeros pasos por el tramo que remata el ejercicio de 2011, ciertas ansias que se advierten en operadores y carteras globales, como para sacar partido de toda ocasión que se presente y tratar de arribar a un saldo de doce meses: menos perjudicial.

Hallar «solución» al gravísimo problema que se ciñe sobre europeos y norteamericanos es un término demasiado amplio como para pretender que de alguna reunión de dos gobernantes surja la varita mágica que restablezca las economías y la paz en las sociedades. Pero por el objetivo mencionado puede que cualquier tipo de declaración posea una lectura sesgada hacia lo positivo, aunque no muchos crean en ello. Nuestro mayor problema está más bien puertas adentro, con la carencia alarmante de negocios con acciones -léase falta de demanda- y que muestra ruedas de algo más de $ 30 millones, como el lunes, que no permiten darle respaldo sólido a ninguna intentona de ir con los precios hacia arriba. La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿por qué el indicador de Buenos Aires resulta el más castigado dentro de la nómina internacional?...

Hablamos hace unos días acerca de la tensión sobre las tasas, premio a la colocación de renta fija, como un enemigo letal para lo bursátil. Y es lo que más se nos presenta, como hipótesis basada en hechos y no en instintos, para dar razón a la contracción que se sufre en el sistema. Un obstáculo, como para poder rebotar de manera más notoria. Se verá si diciembre es capaz de doblegar tal escollo.

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