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Cupones bursátiles
Entre hacerlo o irse del euro, ya no queda espacio para ensayar estratagemas. Y, al mismo tiempo, rebaja de calificacio-nes a una serie de bancos españoles, los que pasarán a estar bajo la luz de los focos si el caso de Grecia se cierra (por el momento).
En medio de todo el descalabro volvió George Soros a sacar algún partido mediático, queriendo mostrarse como el lobo que habla en favor -y protege- a las ovejas. Yendo de punta contra Merkel, y en contra de lo que signifiquen disciplinas y austeridades, trayendo -como está de moda- el pensamiento de Keynes desde el pasado. Una mente brillante, que legó sus pensamientos y obras a mitad del siglo veinte. Y que nadie puede saber si las estaría sosteniendo en la actualidad, con todas las variantes que se han incorporado en la vida, y las economías, extensivo a los mercados. En aquellos momentos apareció Keynes, formulando remedios para la época y dejando en cofre honorable de la historia a un Smith o a un Ricardo. Y como el dilema actual es que no aparecen mentes brillantes, de tal calibre, se desempolvan los libros de Keynes (y muchos hasta retrucan sus ideas y las interpretan libremente, adaptándolas a lo que el interesado pretende). Todo queda en las hipótesis, pero no resulta disparatado imaginar que ubicado Keynes entre nosotros bien podría modificar conceptos y agregar otros, acordes con los cambios en el tiempo. Suena a más lógico que creer en que aplicaría lo escrito decenas de años atrás.
Lidiando con gobernantes actuales que no tienen el menor recato en disfrutar de festivales, basados en el apalancamiento eterno. Y solicitando que los saquen del pozo los demás países, exigiendo eso.
Una crisis que arribó en una época dramática, donde no existen los líderes globales en lo político y tampoco los que tracen un rumbo desde obras económicas que contengan la dosis necesaria para crear confianza. También, y es obvio, muchos nombres relevantes que defienden sus grandes intereses en juego. Clase a la que -sin dudas- pertenece Soros, un predador, con ropa de pastor.


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