24 de septiembre 2012 - 00:00

Cupones Bursátiles

Fuera de la competencia en el día de hoy, no es una mala noticia para el Merval -por más que el viernes haya terminado en alza- y se trata de ver los primeros pasos de los demás colegas, sin arriesgar el pellejo. Tal como vino la semana anterior, otra etapa sin novedades en el frente -de las que parezcan a favor- es capaz de derribar defensas. Y diluir los poco convincentes movimientos positivos, como el ensayado por europeos, cuando se advierte que la cuestión está que arde en muchos sentidos. Por allí surgió la singular titular del Fondo Monetario -la señora Lagarde- a dispersar advertencias en toda dirección, acaso para que el organismo retome cierto protagonismo, que se ha ido desdibujando con el correr de esta crisis. Cuando vierte alguna amenaza de sanciones, terminan en la nada. Y las que son recomendaciones, para modificar políticas, se esparcen por el aire sin que nadie haga caso. Un testimonio más, esto del otrora muy respetado «FMI», que quedó envuelto en el alud de desgracias económicas, y ha sido deglutido por la crisis, que todo lo erosiona.

Habrá que vigilar hoy cómo les va a los demás, así como el curso que tomen los papeles argentinos, en Nueva York. Miradas centradas en los títulos del sector «bancos» y que dieron la gran nota del viernes, resultando los grandes hacedores, del aumento de nuestro índice principal. Fue demasiado notorio el movimiento sobre las entidades bancarias, con el Francés a la cabeza y su más del 7%, pero también en el que es figura clave de nuestra Bolsa: el G. Galicia mejorando casi un 3%. No se presentaron grandes novedades sobre ellos, al menos en superficie, que apuntalaran la demanda que se movió con entusiasmo, fuera de todo contexto. De todas formas, habrá que rastrear que pudo haber existido detrás de ello. Y lo que suceda hoy en Nueva York con tales papeles, pasa a tener suma importancia. Como el andar de los índices foráneos darán la «huella» a seguir, durante el reinicio del martes. En este punto del ejercicio, los mercados aparentan estar en una zona de defensa y vacíos de más estimulantes inmediatos, al menos de los que posean grueso calibre y refuercen, el escalón ganado con esa semana tan singular donde todo lo que se esperaba con ansias, de Europa y Estados Unidos, coincidió como en una secuencia orquestada.

Lo más aconsejable hubiera sido que aparecieran de a una, en semanas distintas, para producir un hilván más atractivo. Que todavía siguen faltando. Veremos.

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