8 de noviembre 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Nosotros fuimos preguntando, haciendo ciertas objeciones, inclusive intentando adivinar qué es lo que viene detrás de la nueva ley que cambia de raíz el sistema bursátil: y nadie nos molestó (tampoco nos aclararon las dudas). Y está bien. Mejor aún, porque en la edición del martes, un director de la CNV firmó una nota en Ámbito Financiero, dando también sus impresiones acerca de ciertos artículos que van en «defensa del inversor minoritario». Las campanas deben dejarse sonar, los feligreses adoptar el sonido que más los convenza, sin que entre tales campanas se produzcan choques. No dudamos de la intención que se manifiesta en la nota del señor Héctor Helman, solamente queremos agregarle que hay otras cuantas cuestiones en pro del inversor minoritario: que eran más eficaces desde la época del «viejo recinto» que con modificaciones efectuadas por resoluciones tomadas en el organismo de control. Caso de sociedades en malas condiciones, en situaciones peligrosas, como «concursadas» -o con patrimonio neto negativo-, las que se hacían actuar en una pizarra (ahora sería un panel) que se denominaba: «de rueda reducida». Se podían transar sus papeles en horario acotado y todos estaban al tanto de que en ellas existía un riesgo potenciado, hasta que volvieran a la normalidad. En los últimos años se permitió seguir actuando normalmente a tal tipo de papeles, dejando que sociedades con patrimonio neto negativo hasta permanecieran en el panel mayor de las líderes (a través de sucesivas prórrogas). Como eso, también la enorme -inaudita- tardanza entre efectuar sumarios y darse a conocer fallos y penalizaciones. Otra, que no favorece a ningún tipo de inversor, que se mantengan las mismas concesiones para la presentación de balances: tal como era en épocas donde la informática y la agilidad administrativa no existen. Dejando correr plazos donde la «información confidencial» puede actuar libremente, en desmedro de los que esperan. Haber permitido la «recompra de acciones», por las empresas, con dinero social: que se presta para habilitar picardías de los mismos grupos de control (quitándose paquetes de encima, en zonas malas). Suponemos que si se permiten es porque se piensan como un avance; nosotros lo vemos a la inversa. Al menos, sería bueno analizarlo (ahora que la CNV tendrá el poder absoluto). Sabemos del antes y el después de la Bolsa. Lo vivimos, día tras día. El después, no fue mejor que el antes; se verá si el futuro lo es.

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