26 de febrero 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Tal vez resulte solamente una impresión particular, que los lectores -o buena parte de ellos- no compartan. Pero no podemos arribar al punto tan sencillo de acomodar comentarios y opiniones a como se dan los resultados en los mercados. Y nuestra visión, tras repasar todo aquello que nos llega a través de los medios -sobre cuestiones de los estados económicos globales- es que cada vez se hace más notable la dualidad de ver índices bursátiles subiendo por el ascensor, ante economías que apenas tratan de ganar algún escalón por la escalera. Otras veces, unas cuantas, nos referimos al distanciamiento entre lo que producen los mercados de riesgo, respecto de la debilidad de motivos con que se cuenta. Como no existe ninguna evidencia que pueda ser adjudicable, solamente impresiones de quienes intenten descifrar el proceso que divorcia el efecto -el índice- de las causas, las razones económicas que deben impulsarlo, nos queda volver sobre las mismas -supuestas- razones. La terrible expulsión del sistema global, de la franja de los inversores «no institucionales», los individuos, las familias, de un segmento medio y que antes ocuparon lugar prioritario en la «torta» completa de poseedores de acciones. Derivado, y esto suena a sumamente lógico, de un estado de crisis en las economías que todavía dista de haber pasado.

Por lo que la masa de títulos y de operaciones quedó en manos de entidades financieras, de fondos, de inversores de gran patrimonio y de casas de corretaje.

Al ya no existir los «golpes de mercado» masivos, populares y que se hacían ingobernables, todo ha ido a forjar un gran embudo que es pasible de poder ser regulado y conseguir que indicadores de cabecera, comenzando por el Dow Jones y el NASDAQ, disfruten de cumbres de valorización casi impenetrables para las noticias, que debían corregirlos en baja.

Seguramente que la política monetaria -con centro en la Reserva Federal- es un gran combustible para proveer suministros. Y si, en la pasada semana, en una rueda se sacudieron las Bolsas -cuando la Fed avisó de una revisión, para marzo- tanto se demostró la dependencia de los operadores de esta política como se mitigó el temor -al día siguiente- con algunos datos pueriles. ¿Qué sucedería si se instauran tasas de medio punto, por caso? (Aquí hemos visto armar y desarmar un movimiento, con un origen desconocido.)

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