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Cupones bursátiles
En 1970 tras su graduación en Columbia Business School decidió buscar trabajo como analista fundamental y aceptó una oferta de la firma Kuhn Loeb. Su trabajo consistía en recorrer el país visitando empresas y haciendo informes fundamentales sobre acciones, los viajes eran constantes y el trabajo le gustaba. Dio el salto a Great Pyramid en 1972, no pudiendo rechazar una oferta de esta corporación por 50.000 dólares, con amplias expectativas para su futuro. Lamentablemente su paso por The Great Pyramid fue breve debido a la falta de experiencia.
Marty junto con uno de sus colegas desarrolló un amplio trabajo de investigación sobre el sector médico, que estaba tocando el techo y el resultado final de la investigación arrojaba una clara recomendación de caídas bursátiles, que aconsejaban el cierre de posiciones largas y la apertura de posiciones cortas. Se trataba de una decisión racional, pero poco comercial. Marty descubrió en aquel momento que un analista fundamental no puede recomendar una venta de forma directa, como mucho se debe recomendar mantener una posición. El resultado de su trabajo fue el disgusto general por parte de las empresas del sector que acabó con amenazas de demanda contra la empresa en la que trabajaba Marty, que optó por considerar que el problema no era empresarial sino personal y cargó todas las culpas sobre el joven analista, lo acaban despidiendo, a pesar de haber tenido razón, en julio de 1973, aduciendo falta de trabajo.
Le quedaron dos grandes lecciones: la falta de independencia de las empresas de Wall Street dedicadas a desarrollar informes fundamentales y la falta de escrúpulos de algunas empresas de Wall Street en su relación con sus empleados. Tras este episodio, comenzó a trabajar con E.F. Hutton y ésta fue su ocupación, hasta que consiguió ahorrar los 100.000 dólares que se había puesto como meta para empezar a operar por cuenta propia. Continuará...


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