2 de abril 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Le confesamos al lector de día "feriado" que antes de esta columna y con el tema de hoy, habíamos preparado otra, pero con un asunto de tal calibre para la salud del mercado local, que resolvimos posponerlo, reemplazarlo, dejarlo para ser publicado mañana. (Y mejor que no se lo pierda).

En tanto, con feriado en Argentina, nos transportamos a otro ambiente. El que involucra al Dow Jones, a la Reserva Federal, a la nueva titular y de tal "combo" un licuado que tiene mucho sabor a contradicción pura, no a otra cosa. Hasta da para sospechar de ciertas presiones que pudieran haberse ejercido, para que una conductora que se presentó con un discurso, una opinión, una nueva política. De pronto, retoma la anterior y la ratifica con sugestivo entusiasmo. El lector estará al tanto sobre qué nos referimos: a la presidente de la Fed, Janet Yellen, que dejó colgada de una percha de su despacho toda la actitud decidida, arrolladora, en tren de comenzar a desmontar el mecanismo de los estímulos, para la economía de Estados Unidos. A fines de marzo, apareció la "hermana" de Janet, para venir a darle a un aturdido Dow Jones un inesperado cóctel verbal que fue música para los oídos de operadores.

Veamos de qué modo varió la óptica de la titular de la Fed: "el apoyo excepcional del Banco Central a la ecnomía, aún es necesario. Y lo seguirá siendo, durante un cierto tiempo...". Obsérvese que no sólo les disipó el presente que venía con muchas nubes en Wall Street, sino que las palabras del final son mucho más valiosas para el mercado bursátil. Cuando les anuncia que "durante un cierto tiempo", tienen asegurado el dinero fácil y la liquidez de las fuentes. Dos condiciones en que ha basado el despliegue de estos años, donde la Bolsa de Nueva York nada tuvo que ver -con su esplendor- con el contexto económico que debiera darle los motivos para apoyarse.

Si se lo mira con ojos y mente racional, sensata, resultó una pésima descripción de situación lo que hizo Yellen, porque confiesa que toda la tinta que vino corriendo, pretendiendo que Estados Unidos había despegado: fue pura "cháchara". La economía sigue carreteando, sin despegar, con datos buenos que se empalidecen con otros malos, manteniéndose en el valle. Ella afirmó que la economía "está todavía muy lejos de los objetivos de la Fed". Pero, mintió al decir que "el punto de vista está compartido por mis compañeros de la Fed". Porque hay no menos de cinco gobernadores, que quieren desmontar el estímulo.

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