- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
Esto tiene mucho que ver con realidades de la época, donde la tentación al "dirigismo" -en lo individual y lo empresario- parece sumar adherentes: entre funcionarios, políticos (y legisladores).
Para focalizar sobre aquello que posee trascendente peso en las empresas, entre ellas las cotizantes. Y desde ellas en las acciones que son cotizaciones en Bolsa el planteo va hacia un anuncio de marzo que quedó después en suspenso por breve lapso, en abril y que deberá rectificarse o ratificarse, por parte de la autoridad económica. Es la norma que obligaría a las sociedades a informar sobre precios, costos y estrategias comerciales. El espectro es tan amplio y confiere tanto poder a queines vayan a dictaminar sobre lo que se investigue que -en caso de ponerse en práctica- bien puede ser considerado un "repelente potenciado" (de cualquier intención de radicación de capital en la Argentina). Mucho más que un estado de inflación, o con los súbitos saltos cambiarios o de tasas, inclusive más que bajo las impuestas condiciones de los "controles de precios" (llámese también "precios cuidados").
Si bien los empresarios tienen por norma -y la historia así lo registra- subordinarse a todo tipo de política de gobierno, en este caso parece que vieron que el "perro" de la adivinanza estaba superando la mitad del bosque: y dispuesto a seguir entrando. Hubo presentaciones, distintas objeciones a tener que estar detallando estrategias de comercialización, restando herramientas para competir, así como tener que estar rindiendo permanente examen acerca de cómo se conforma el costo de un producto y dejarlo liberado a la opinión de un funcionario (que, por lo general, no aman a los empresarios). Veremos.


Dejá tu comentario