12 de junio 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

Los Fisher - 1a parte - Phillip A. Fisher es una figura histórica dentro del value investing. Fue uno de los pioneros en ir más allá de los estados financieros y buscar empresas en las que invertir con un negocio sólido y unas ventajas competitivas sostenibles.

La carrera profesional de Phillip Arthur Fisher comenzó en 1928 cuando dejó la recién creada Stanford Business School para trabajar como analista de valores en el Anglo-London Bank de San Francisco. Poco después, en 1931, fundaría su propia empresa de inversiones, Fisher & Company, en la que trabajaría de forma ininterrumpida hasta su retiro en 1999 a la edad de 91 consiguiendo rentabilidades extraordinarias para sus clientes durante este largo período de tiempo.

Phillip es padre del también famoso inversor y seguidor del value investing Ken Fisher, que ocupa el puesto 792 en la lista de las personas más ricas del mundo de la revista Forbes con una fortuna estimada en 2.300 millones de dólares.

Warren Buffett también ha reconocido la influencia de Fisher en su estilo de inversión. De hecho, es muy conocida su frase: "Soy 85% Graham y 15% Fisher"

La característica esencial del estilo inversor de Phillip Fisher es la búsqueda de la calidad además del precio en las empresas en las que invertía. Para ello, combinaba el análisis financiero con el análisis competitivo, siendo uno de los pioneros en compatibilizar ambos tipos de análisis que se consideran indispensables en el value investing actual.

Fisher también se caracterizaba por invertir a muy largo plazo. De hecho, una de sus inversiones más famosas fue la de Motorola, cuyas acciones compró en 1955 cuando era una simple fábrica de radios y conservó hasta el momento de su fallecimiento en 2004 con una gran rentabilidad.

Como a la mayoría de los inversores value, a Fisher le gustaba invertir contra la multitud, en los momentos en los que reinaba el pesimismo en los mercados. Para ello, resaltaba la importancia de mantener la calma y controlar los nervios para invertir contracorriente.

En su afán por analizar a fondo las empresas en las que iba a invertir, Phillip prestaba una especial atención a la búsqueda de un equipo gestor competente, incluso yendo más allá de los resultados del equipo gestor y buscando personas con un gran sentido moral y ético a las que pudiera confiar su dinero.

Por último, otro de los rasgos que caracterizaban el estilo inversor de Phillip Fisher es su escasa predisposición a la diversificación en su cartera de inversión.

Mañana continuamos.

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