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Curioso: mientras gays buscan casarse, los heteros ya no
Las bodas entre hombres y mujeres caen año tras año. las parejas homosexuales suman reclamos a la justicia
Alex Freyre y José María Di Bello se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en casarse en el país, lo cual provocó que otras 400 quieran seguir sus pasos. Mientras tanto, los enlaces entre heterosexuales bajan año a año.
«Por ahora, fueron presentados 100 amparos ante la Justicia de parejas del mismo sexo que quieren contraer matrimonio», sostuvo María Rachid, presidenta de FALGBT.
Sin embargo, los heterosexuales ya no parecen querer casarse. En 2008, se registraron 13.203 casamientos civiles en la Ciudad de Buenos Aires, un número menor que el de 1918, año en el que en la metrópolis vivía menos de la mitad de la población actual. Y, aunque aún no hay datos oficiales, en 2009 se repitió este fenómeno.
Además, Rachid aseguró que, desde que se dio a conocer la noticia de que se llevaría adelante el primer casamiento entre dos hombres del país -que se iba a realizar el 1 de diciembre, pero debió ser suspendido por la presentación de una medida cautelar-, recibieron, en un período de 2 o 3 semanas, 400 pedidos de amparos a la federación que, debido a la feria judicial en enero, serán presentados el próximo mes.
La socióloga y doctora en demografía Susana Torrado explicó los motivos por los que quienes históricamente pueden contraer matrimonio sin la necesidad de recurrir a la Justicia en pos de conseguir medidas extraordinarias ya no están interesados en hacerlo. La especialista aseguró que la baja en la cantidad de enlaces se debe a que las parejas comienzan sus uniones cohabitando, y no hay registro de esto. La gente elige este método como prueba de convivencia y, en muchos casos, luego no se casan.
«Las mujeres se casan a los 30 años, cuando hace 20 años lo hacían alrededor de los 22 o 23. Esto sucede porque más mujeres estudian, postergan la edad en la que tienen hijos a través de métodos anticonceptivos y trabajan. Mejoró la situación social de la mujer», afirmó Torrado. Además, sostuvo que el fenómeno de la postergación se da con mucha más intensidad en Capital Federal que en el resto del país.
Los datos hablan por sí solos y reflejan que la caída en los casamientos es cada año mayor. Según datos otorgados por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, en 1980 se consumaron 17.810 enlaces, es decir que contrajeron nupcias 6,1 personas por cada mil habitantes. En 1988 hubo un marcado aumento de 27.328, lo cual representa una tasa de nupcialidad de 9,5. Ya en 1997, el número había caído a 15.156 y la tasa a 5, y finalmente en 2008, último año contabilizado hasta el momento, se casaron 4,3 personas cada mil.


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