20 de abril 2011 - 00:00

David Byrne en bicicleta, un guía turístico anticonvencional

David Byrne en bicicleta, un guía turístico anticonvencional
David Byrne «Diarios de Bicicleta» (Bs.As., Reservoir Books, 2011, 368 págs). 

David Byrne Tiene ese talento escocés, que va de Robert Louis Stevenson a J.K. Rowling. Acaso el haber pasado a ser de Baltimore a vivir hoy en Nueva York, lo ha hecho andariego. Y es fundamentalmente un artista que hace canciones que son extraordinarios poemas, esculturas, intervenciones y hasta presentaciones de powerpoint, canta, produce discos, esculpe, hace instalaciones sonoras, y publica en blog un diario extraordinario que es una ruptura con la guías turísticas convencionales. Se lo recuerda por las bandas que fue formando como los inolvidables Talking Heads, uno de cuyos temas, «Psyco killer», inspiró a Bret Easton Ellis a escribir «American Psycho», llevado a la rastra a ser un estandarte de la «Generación X». A mediados de los años 80 comenzó a actuar en solitario y lanzarse a hacer giras por el mundo.

Desde hace más de 30 años Byrne pedalea a diario por Nueva York, y cada vez que viaja a ciudades de Estados Unidos, Berlín, Estambul, Manila, Sidney, Londres o Buenos Aires se lleva con él una bici plegable, y se hace de tiempo para recorrer lugares. Sus «Diarios de bicicleta», obvio homenaje a «Diarios de motocicleta», son postales que un flaneur envía a sus amigos para contarle de barrios, edificios, galerías, encuentros con la gente más diversas, comentarios irónicos o testimonios inquietantes de un sagaz veedor de la realidad que recorre. Puede mostrar que «Berlín esconde su sordidez para mostrarse siempre en orden». Capaz de sostener que «después de oír dulce y sensual dicción de Latinoamérica, ésta, mi lengua, suena áspera, cruel y autoritaria». Atrae todo lo que dice de «la París del sur», hasta se comprende cuando dice que algunos porteños forman una peculiar tribu de snobs, y hay otra que es recalcitrante devota de la iglesia del fútbol. Es un explicativo impulsor del uso de la bicicleta en Buenos Aires. Cuenta de su estadía en Palermo Soho y sus conexiones con bandas locales. Este hermoso libro, repleto de fotos (hay una de Cristina de Kirchner con Mercedes Sosa), de diseños para puntos de anclaje de bicicletas, es un canto más de Byrne, y está entre los mejores de su notable carrera. Byrne desde su andariego manubrio, como el genial biciletómano Alfred Jarry, cambia visiones del mundo desde su bicicleta.

R.R.

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