El documental que ahora vemos se autodefine como "un retrato del cambio". Más bien es una serie de viñetas algo deshilvanadas, que registran la lucha cotidiana del artista sentado frente al escritorio y de pie junto a la barra, así como la parsimoniosa rutina de una empleada en la escalera, el eterno trabajo de unos albañiles, los ensayos, la alegría de ver que alguien entendió en forma inmediata y perfecta una indicación, los encuentros con el público, la creación de nuevos públicos, las giras iniciales, etc. Adherido a la moda del "documental de observación" (es decir, privado de comentarios y explicaciones), el resultado no será como "La danse", de Fred Wiseman, con el Ballet de la Ópera de París, pero tiene su buen mérito. Gracias a él, ahora podemos apreciar debidamente el esfuerzo de Julio Bocca, sus bailarines y asistentes, su entusiasmo y sus primeros frutos. Director, libretista y camarógrafo, Juan Álvarez Neme, firme en el Auditorio y los espacios del Sodre a lo largo de los dos primeros años. Coproductores, Tarkio Films, oriental, y Trivial Media, de la Argentina.
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