Si se lo puede dar como un «avance», habría que considerarlo desde el aspecto de no haber vuelto a retroceder. Pero después de la paliza sufrida por los mercados durante el martes, lo de ayer no es acercó a un «rebote» parcial siquiera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Simplemente a posiciones mejor en la marca alcanzada antes.
Se verá en siguientes ruedas, si los pisos se pudieron consolidar con la rueda de la víspera y poder intentar, recién ahora, un repunte más notorio.
En Wall Street han seguido filtrando y desmenuzando las posibilidades del paquete votado, dejando como saldo inicial un tibio paso adelante y que andaba por el 0,5%, a poco del cierre.
En el Bovespa no se alcanzó a prosperar, asumiendo el 0,9% de nuevo retroceso.
Y para el Merval extendido, un desabrido resultado de un 0,25% de mejora, tras mucho lucharlo y cuando se tocó piso de 1.094 puntos -quebrando frontera de los 1.100- con máximo de 1.127 unidades y cierre en 1.107 solamente.
Una jornada de extrema cautela, lo que prevaleció de modo permanente, como temiendo que llegara un palazo inesperado desde la oferta.
En el listado local se dio un número adverso, mayor que el 1%, lo que empalideció toda imagen de repunte sólido.
Hubo 18 aumentos, por 28 bajas, con volumen efectivo de $ 39 millones y presencia de Tenaris que aportó una suba en precios del 1,6%. Y aporte en papeles, en torno de los 280.000.
Rueda que sólo sirvió para pasar el rato, acaso pensando más en el partido de Argentina que en romper lanzas entre las fuerzas.
Con no volver a visitar la lona, todos parecieron conformes. La Bolsa, un empate.
Dejá tu comentario