• Frente a cuestionamiento de intendentes y oposición
Daniel Scioli siguió de cerca el fin de semana en su casa de Villa La Ñata el avance de las gestiones de sus ministros por el proyecto de Presupuesto y el pago de los intereses de los bonos en dólares. También monitoreó la paella que cocinó su esposa Karina Rabolini.
Buenos Aires - La ministra de Economía, Silvina Batakis, y el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, desembarcarán mañana en el Senado para defender el proyecto de Presupuesto 2013 y su Ley Impositiva, en medio de un escenario signado por la pretensión de los intendentes de arrancarle más fondos a Daniel Scioli, de los cuestionamientos opositores y de la lupa que el ultrakirchnerismo pondrá en los textos, lo que podría empantanar los tiempos que maneja el oficialismo.
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Batakis y Pérez asistirán a un encuentro de las comisiones de Presupuesto de las Cámaras Alta y Baja, como ya lo hizo la funcionaria el jueves en Diputados, junto a Martín Di Bella (ARBA). La pretensión de legisladores críticos es que el desfile de funcionarios para explicar la letra chica del plan de gastos sea, a diferencia de otros años, más amplio. «Para la semana que viene (por esta semana) están planteando tener reuniones con distintos ministros», afirmó Batakis.
La Cámara de Diputados tiene previsto sesionar el jueves. Sin embargo, fuentes legislativas consideraron ayer que los proyectos no serán tratados en el recinto «antes de noviembre».
El viernes, Scioli se reunió con Batakis para evaluar los primeros rebotes. Allí el mandatario insistió en que la pauta «se orienta a evitar el desfinanciamiento de la provincia» y a «hacer frente al pago a los trabajadores y a la asistencia social». También enfatizó que «los municipios reciben el mayor nivel histórico de coparticipación» y que «otras situaciones se podrán encarar con solidez una vez que se solucione el problema de fondo de la coparticipación a las provincias».
Scioli pareció poner límite así a las pretensiones de los intendentes, que aspiran a arrancar la mayor tajada posible para sus comunas en el marco de la discusión presupuestaria.
En esa línea, mañana un ramillete de jefes comunales de la Primera y de la Tercera sección electoral pisarán la Legislatura para elevar sus planteos al titular de la Cámara Baja, Horacio González, y a su vice, José Ottavis (La Cámpora).
Tienen un antecedente a favor: lograron cambios de último momento en el proyecto de presupuesto nacional, cuya media sanción en Diputados incluyó el retorno de $ 1.300 millones para los municipios bonaerenses, recortados por el regreso de un fondo educativo y que ahora volverán a los caciques, aunque con uso exclusivo para educación.
No es, en rigor, el único frente áspero para el Ejecutivo, lo cual conspira con su necesidad de que le aprueben con prontitud los textos en pos de recursos extra para pagar el aguinaldo.
De hecho, el debate sobre el presupuesto se convertiría en otro de los escenarios donde se librará la interna oficialista, más allá de la tregua que, con tropiezos, rige entre las filas ultra K y el sciolismo. La preocupación apunta sobre todo al Senado, donde cuenta con mayoría el ultrakirchnerismo que se orienta en el vicegobernador Gabriel Mariotto.
En paralelo, se alzan desde la oposición formal voces muy críticas contra -afirman- la falta de precisiones sobre la manera en que la Provincia accederá a recursos genuinos, y contra las subas tributarias. Por caso, la radical Malena Baro reclamó una «señal» de Scioli en materia de planteos a Nación en pos de un reparto más justo de fondos. «Lo único que estamos viendo es una mayor presión tributaria a los contribuyentes», enfatizó.
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