La Justicia porteña en su máxima instancia, el Tribunal Superior, debe resolver, entre hoy y mañana, si Gabriela Michetti podrá continuar cortando cintas junto a Mauricio Macri y utilizando el amarillo PRO en las pancartas proselitistas. Los jueces se inclinarían por desestimar esa queja, si toman antecedentes de cuestiones similares.
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La resolución será por una denuncia de aliados a Elisa Carrió y más precisamente a Ricardo López Murphy, en sintonía con la estrategia del Acuerdo Cívico para las últimas semanas de campaña, de confrontar más con la ex funcionaria en la pelea por los votos.
La medida cautelar fue presentada por el legislador porteño Marcelo Meis -el único aliado de López Murphy en el recinto porteño-, quien se apartó del bloque PRO y es candidato en las listas del Acuerdo Cívico para intentar ser reelecto. El diputado pretende prohibir la presencia de la candidata en los actos oficiales y que se cambie el color de la folletería que es el mismo que usa el Gobierno porteño en la comunicación oficial. Se funda en la Ley 268 que establece que «durante la campaña electoral y hasta finalizados los comicios, el Gobierno de la Ciudad no podrá realizar propaganda institucional que tienda a inducir el voto. Asimismo, no puede promocionarse candidatura alguna con motivo o en ocasión de actividades oficiales».
Similitud
Un caso similar ocurrió en 2003, cuando gobernaba Aníbal Ibarra y compitió por su reelección con varias colectoras, una de las cuales utilizó los colores naranja y negro para afiches, que eran los oficiales del Gobierno porteño. En ese momento, la denuncia la hizo el radical Cristian Caram y la Corte porteña se declaró incompetente en cuanto al planteo de «confusión total y absoluta entre la publicidad oficial y la de la campaña electoral». Además, rechazó los planteos sobre «empleados públicos obligados a repartir material de campaña» por falta de pruebas. El radical pretendía que se le impidiera a Ibarra inaugurar dos estaciones de subterráneo.
En 2007, fueron aliados de Ibarra contra Jorge Telerman con una queja similar que también fue rechazada por el tribunal.
En el caso de Michetti, tal vez la diferencia sea que ella ya no es funcionaria del Gobierno (como entonces eran Ibarra o Telerman) porque renunció al cargo y sólo aparecía en las inauguraciones, en su categoría de candidata a diputada nacional, según apreció el denunciante.
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