24 de diciembre 2015 - 00:00

Delicias y furias bonaerenses

- ¿Qué hacés acá? ¿Quién te invitó? No podes estar, es una reunión cerrada.

Fernando Espinoza, presidente del PJ bonaerense, se paró apenas Gervasio Bozzano cruzó la puerta y, sin prólogo ni sonrisas, lo echó de la juntada que había convocada en La Matanza. Bozzano, senador provincial y dirigente de La Cámpora, no atinó a responder. Tampoco intervinieron Julián Domínguez, Daniel Barrera y Walter Abarca, presentes en la juntada y los tres de larga y buena relación con el neocamporista.

El episodio, que ocurrió el martes al atardecer, grafica el nivel de tensión que se vive en el PJ de Buenos Aires donde bajo la hojarasca de la discusión del Presupuesto 2016 que envió María Eugenia Vidal late y se sacuden furias y pasiones sobre cómo y quiénes deben conducir al peronismo que viene.

Al echar a Bozzano, Espinoza cristalizó su conflicto expuesto con La Cámpora, en particular con José Ottavis, presidente del bloque de diputados provinciales del FpV, "superior" de Bozzano y gestor de un acuerdo a tres bandas, que incluye al Frente Renovador de Sergio Massa y al Gobierno de Vidal, para que el FpV vote, sin fracturarse, no solo el presupuesto de 360 mil millones que pide la gobernadora sino, sobre todo, un endeudamiento récord.

Ottavis avanzó hasta que se amotinó un grupo de legisladores y, por su lado, salieron a vocear maldiciones dos clanes: el que une a Espinoza y Domínguez, "Los Nostálgicos" -y que tiene el manejo del PJ y junta a dirigentes de toda la provincia- y al club de alcaldes sub 50, que tienen a Martín Insaurralde (Lomas) y Gabriel Katopodis (San Martín) como ordenaron pero se expande a Mariano Cascallares (Brown) y Leo Nardini (Malvinas), entre otros. Les dicen "Los Noviembres" porque vinieron después de "Los Oktubres", aquel combo de caciques hiper K que patrocinó Julio De Vido y tuvo a Patricio Mussi y Francisco "Paco" Durañona como figuras más visibles.

Vidal, a través de su ministro Hernán Lacunza, pidió un mega-endeudamiento de 109 mil millones de pesos que el FpV no le autorizará. Una postura, que expresa Ottavis, es bajarlo a la mitad y otra, del grupo de los doce que conduce Abarca, habla de un tope de 35 mil millones. "A Scioli se le dieron 21 mil millones. ¿Le vamos a dar 109 a Vidal si no dice, ni siquiera, a qué lo va a destinar?" dicen los diputados.

Vidal y Lacunza prometieron elevar un detalle del gasto y las obras el próximo lunes, casi sobre el filo de la fecha en que quieren que le aprueben el proyecto: convocaron para el martes 29. El FpV, enroscado en sus furias de entrecasa, trata de encontrar un punto de acuerdo que se permita del siguiente modo: autorizar un endeudamiento de no más de 35 mil millones en esta sanción pero dejar abierta para futuras negociaciones la posibilidad de otras deudas. Esa idea simpatiza a todos, incluso a los PRO y los radicales, porque mantiene en el centro de la escena la discusión parlamentaria.

En paralelo, pedirán que parte de los recursos se "coparticipen" a los municipios, muchos de los cuáles en situación critica y reclanan, tanto del PJ como de la UCR y el PRO, tener derivados específicos para sobrevivir en 2016.

Pablo Ibáñez

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