El precio de la gasolina en Estados Unidos subió a u$s4,45 por galón- y mantiene una tendencia alcista desde el inicio de la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, lo que refleja el impacto directo del conflicto en el suministro global de petróleo y en el bolsillo de los consumidores.
Efecto Ormuz: el combustible no para de aumentar en EEUU y trepó a u$s4,45 por galón, el valor más alto desde que inició la guerra de Medio Oriente
El combustible subió 34 centavos en una semana y ya acumula un fuerte aumento desde febrero por la crisis energética global.
-
Cómo es un bloqueo naval: las claves de la táctica de guerra en Ormuz
-
"Un mal acuerdo o una operación militar imposible": Irán desafía a Trump en las negociaciones
El precio de la gasolina en EEUU sigue en alza en medio de la tensión en Medio Oriente.
Según datos de la American Automobile Association, el valor del combustible aumentó 34 centavos en la última semana y acumula una suba de u$s1,47 desde el comienzo del conflicto. Este escenario se suma a registros previos que ya marcaban un máximo anual de u$s4,23 por galón, consolidando una escalada sostenida en medio de la tensión geopolítica.
El impacto de la guerra en el precio del petróleo
El alza está directamente vinculada a las dificultades en el suministro mundial de crudo. La guerra en Irán, que ya atraviesa su tercer mes, generó un cuello de botella en el comercio energético, especialmente en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito de petróleo desde el golfo Pérsico. Las restricciones y bloqueos en la zona impulsaron el precio del barril de Brent, que supera los u$s114, acercándose a sus máximos recientes.
Este contexto explica la presión sobre los combustibles en Estados Unidos, donde estados como California ya registran valores promedio de hasta u$s6,10 por galón. Además, el diésel (clave para el transporte de cargas) también se disparó: alcanzó los u$s5,64 por galón, frente a los u$s3,76 que costaba a fines de febrero.
Preocupación por el impacto en los hogares
El aumento del combustible comienza a trasladarse al costo de vida, especialmente en los sectores de menores ingresos. Aunque algunos minoristas intentaron contener los precios reduciendo sus márgenes de ganancia, los especialistas advierten que esta estrategia es limitada frente a la magnitud de la suba.
En paralelo, crece el temor a un efecto en cadena sobre otros bienes esenciales, como alimentos y servicios públicos. Si bien aún no hay evidencia generalizada de ese traslado, analistas señalan que una suba sostenida del petróleo podría profundizar la presión sobre los hogares. En este escenario, la evolución del conflicto en Irán seguirá siendo clave para determinar si los precios continúan en ascenso o encuentran un punto de estabilización.




Dejá tu comentario