4 de septiembre 2017 - 00:00

Dench, otra vez reina en Venecia

La relación, oculta en su época, entre la anciana monarca y un sirviente indio es el tema de la película de Stephen Frears que se vio en la Mostras.

Dame Judi Dench. Con Alí Fazal en el film “Victoria & Abdul”.
Dame Judi Dench. Con Alí Fazal en el film “Victoria & Abdul”.
Venecia - Nunca pensó que volvería a hacer de reina Victoria después de "Mrs. Brown", pero a los 82 años Judi Dench se volvió a embutir en aquellos pesados vestidos de época para dar vida a la icónica monarca en "Victoria & Abdul", de Stephen Frears. "Le tengo cariño a este papel", aseguró la actriz sobre su primera interpretación de la reina Victoria (1837-1901) que le valió su primera nominación al Oscar, que sin embargo se llevaría un año más tarde y por otra reina, Isabel ("Shakespeare apasionado"). Ese papel "me dio una carrera en el cine", dijo la actriz, que muestra esta película fuera de concurso en el Festival de Venecia. Es por ello que ve en "Victoria & Abdul" una continuación de aquel trabajo. Era una "propuesta imposible de rechazar", agregó Dench, que encarna a la monarca en un capítulo poco conocido de sus últimos años, cuando trabó una amistad especial con un sirviente indio (Ali Fazal). Esa amistad fue mal vista en la corte, por ello a su muerte se intentó borrar todo rastro de ella y no fue hasta la muerte del sirviente indio que se descubrieron sus cuadernos y salió a la luz y novelada en "Victoria & Abdul: The True Story of the Queen's Closest Confidant", de Shrabani Basu.

El oficio de Dench iluminan esta historia contada de forma convencional, en la que el realizador saca sobre todo partido en la parte cómica del choque cultural entre una anciana y, a la vez, la mujer entonces más poderosa del mundo, y un joven sirviente de las colonias, de la lejana y exótica India. Entre ambos se traba una amistad que se confunde con amor. Ella se siente atraída por la amabilidad, espontaneidad e ingenuidad del sirviente, mientras que él se enamora de su inteligencia y rebeldía. Precisamente el enamoramiento es lo que a Dench le parece especialmente fascinante. Más que enamoramiento, explicó, lo que ella siente es el placer de estar de forma relajada con alguien con quien no tenía que cumplir ninguna formalidad, además de poder hablar con él y aprender de él.

Frears (76 años), ante una pregunta en ese sentido, dijo ante la prensa que le parecía relevante destacar la amistad entre personas de dos culturas tan diferentes justo en momentos en los que el racismo vuelve a ser noticia.

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