14 de octubre 2011 - 00:00

Desafiante, Berlusconi afronta voto clave para seguir o caer

Silvio Berlusconi habló ayer ante el Parlamento: «Mi Gobierno es el único capaz de seguir adelante». En tanto, fue creada una línea de lencería llamada «Bunga bunga», que se refiere a las orgías con jovencitas pagas que protagonizó el premier.
Silvio Berlusconi habló ayer ante el Parlamento: «Mi Gobierno es el único capaz de seguir adelante». En tanto, fue creada una línea de lencería llamada «Bunga bunga», que se refiere a las orgías con jovencitas pagas que protagonizó el premier.
Roma - El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, pidió ayer apoyo para la moción de confianza que se votará hoy en la Cámara de Diputados y afirmó que su Gobierno es el único capaz de sacar el país adelante.

El premier habló ante la cámara durante más de veinte minutos, donde sostuvo que su administración es la única democráticamente habilitada «para defender el interés nacional, y más, ahora, por la urgencia impuesta por la crisis».

Berlusconi pronunció su discurso prácticamente a sus partidarios, ya que los legisladores de la oposición decidieron ausentarse del recinto y no escucharlo, a excepción de los radicales, que estuvieron presentes «por respeto al papel institucional del jefe de Gobierno».

El premier aludió al empate en 290 votos a favor y 290 en contra del martes pasado, que impidió la aprobación del texto sobre el Presupuesto, una derrota que lo obligó a pedir el voto de confianza a su Gobierno.

«Un incidente parlamentario en el que la mayoría tiene la responsabilidad y por el que me pido disculpas personalmente porque provocó el martes una situación anómala que debemos solucionar con un voto de confianza», indicó el primer ministro, que, además, señaló que «la oposición está dividida y atomizada e incluso desapareció», en referencia a la ausencia en el recinto.

«Estoy aquí, Italia lo logrará», sostuvo el premier y enfatizó: «No me haré lapidar por la oposición». Los permanentes escándalos de corrupción y sexuales han mellado fuertemente su popularidad, dicen analistas.

La votación de confianza, la número 56 de esta Legislatura, se realizará hoy.

Por otra parte, Umberto Bossi, líder de la Liga Norte y socio del gobernante Pueblo de la Libertad, tras el discurso de Berlusconi se manifestó seguro de que hoy el Gobierno «saldrá adelante» y agregó que lo que dijo Berlusconi lo convenció.

En tanto, Pier Luigi Bersani, líder del Partido Democrático (PD), principal de la oposición, calificó de «penoso» el discurso del mandatario.

Berlusconi «no respondió de ningún modo al pedido del presidente de la república sobre cómo tiene intenciones de gobernar, más allá de la confianza.

Esto es un desbande total», subrayó Bersani. Para Berlusconi, «un Gobierno técnico no tendría la fuerza de un Gobierno legitimado para tomar decisiones, a veces impopulares, para proteger a Italia de la crisis, que es el principal objetivo».

El premier invocó la crisis económica y financiera que sacude a Italia, habló de los ataques de los mercados a raíz de su enorme deuda de 1,9 billón de euros, alrededor del 120% del PBI, para rechazar los múltiples pedidos para que renuncie.

«Nadie puede creer que un Ejecutivo técnico podría tener más fuerza que la nuestra para aprobar medidas impopulares», afirmó.

«Los tiempos impuestos por los mercados financieros son incompatibles» con una campaña electoral en este momento, sostuvo.

El presidente de la República, Giorgio Napolitano, emitió una nota oficial el miércoles exigiendo que se verifique la existencia de la mayoría que apoya al Ejecutivo de Berlusconi, teniendo en cuenta el delicado momento que vive el país por los reflejos locales de la crisis de las deudas soberanas europeas.

En tanto, Italia emitió 6.185 millones de euros en títulos, de los cuales 3.500 millones a 5 años, sobre los cuales se había concentrado la atención y cuyas tasas resultaron en baja mientras que las de otros bonos a más largo plazo aumentaron o se mantuvieron estables, dijo el Banco de Italia.

Las tres principales agencias de calificación, Standard and Poors, Moodys y Fitch, rebajaron la calificación de la deuda soberana de la península.

Agencias ANSA, AFP, Reuters y EFE, y Ámbito Financiero