La mayor economía de Europa emergió de una profunda recesión en el segundo trimestre, pero más allá de la crisis internacional, hace al menos una década que crece poco o retrocede.
El próximo Gobierno tendrá que lidiar con un creciente déficit presupuestario que llegará al 6% en 2010. Ello complica los proyectos ya lanzados para evitar que las empresas sigan despidiendo trabajadores.
Se prevé que se reducirá el rol del Estado y será revocada una ley que obliga a cerrar 17 plantas nucleares en Alemania antes de 2021, durante la próxima década.
Uno de los primeros desafíos es resolver la situación de 25.000 trabajadores alemanes de la automotriz Opel, parte de la cual está bajo la órbita de General Motors.
Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el desempleo alcanzará el 10,7% en 2010. En la actualidad se ubica en 8,3%, lo que representa un aumento de 0,7 punto con respecto al mismo mes del año anterior.
Los democristianos de Ángela Merkel propician un leve recorte de impuestos y rebajas fiscales para las familias. Los liberales van a más y quieren una reducción tributaria más sustancial.
Los conservadores apoyaron formar comisiones en todo el país para establecer diferentes salarios mínimos. En tanto, los liberales proponen flexibilizar el empleo para las pymes.
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