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Desbaratan nexos de las narcos FARC con “La Barbie”
En la guerra con otros carteles, Edgar Valdez, alias «La Barbie», se especializaba en colgar cadáveres de puentes. Ayer fue exhibido como un trofeo por la Policía.
Un total de once personas que integraban la red fueron detenidas en Bogotá, Pereira (Oeste) Medellín (Nordeste), Cali y Buenaventura (Suroeste), entre ellas el mexicano Julio César Piña Soberanís, alias «Julio», que, según el informe policial, era el emisario de Valdez.
El Frente 30 de las narcoizquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) suministraba la cocaína a la red, que despachaba «un promedio de tres toneladas de cocaína mensuales hacia Centroamérica, en la modalidad de camuflaje, lanchas rápidas y buques cargueros», dijo la Policía.
La situación en México había entrado en una escalada descontrolada al descubrirse la semana pasada la masacre de 72 emigrantes de cinco países latinoamericanos en un rancho de Tamaulipas (Nordeste), en una zona dominada por Los Zetas. Luego de ello se incrementaron los hechos espeluznantes.
«La Barbie», de 37 años, nacido en la ciudad texana de Laredo, fronteriza con México, fue presentado ayer junto a otros seis detenidos en la operación policial, tras ser arrestado el lunes en una finca rústica del Estado de México.
El jefe de la Policía Federal, Facundo Rosas, no descartó que el narcotraficante pueda ser enviado a Estados Unidos, donde tiene procesos abiertos en al menos tres tribunales.
«Con esta detención se cierra un capítulo del narcotráfico en México», dijo Rosas. El arresto motivó una felicitación del Departamento de Estado norteamericano.
Colocado ante la prensa en medio de fuertes medidas de seguridad, Valdez, que vestía una remera verde con la inscripción «London», mostró un semblante relajado e incluso sonriente ante las cámaras.
«La Barbie» disputaba en forma cruenta desde diciembre el control del cartel de los hermanos Beltrán Leyva (o Del Pacífico) después de la muerte del antiguo líder, Arturo Beltrán, en un operativo militar. El Del Pacífico es a su vez un desprendimiento del cartel de Sinaloa.
Valdez había ganado reputación en el mundo criminal por su carácter sanguinario, que según la Policía se manifestó con decenas de asesinatos de sus rivales en los últimos meses en la ciudad turística Cuernavaca (centro) y Acapulco (Sur).
Muchos de esos cuerpos aparecieron maniatados, decapitados o con graves mutilaciones, y a veces colgados de puentes sobre la ruta.
Según la prensa mexicana, la organización a la que pertencía Valdez se había aliado en 2008 con Los Zetas en contra del cartel de Sinaloa, liderado por el prófugo Joaquín «el Chapo» Guzmán, el narcotraficante más buscado por Estados Unidos y considerado el jefe mafioso más poderoso.
Agencias Reuters, AFP y EFE


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