9 de mayo 2014 - 00:00

Deseo de Lucía adelanta cisma en PJ Catamarca

Dalmacio Mera
Dalmacio Mera
Catamarca - La búsqueda de reelección de la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, desató en el distrito una carrera no deseada por su vice, Dalmacio Mera, de cara a las elecciones que, en principio, se realizarán en marzo. Entre éstos aparece el intendente capitalino, Raúl Jalil, que con el aval del tigrense Sergio Massa podría jugar por fuera de la estructura del PJ, lo que acrecentaría las chances de la UCR para retomar el poder. El último casillero de importancia lo ocupa el gremialista Luis Barrionuevo, que también jugó fuerte esta semana. Veamos.

Durante la apertura de sesiones ordinarias, Corpacci anunció el envío del proyecto de primaras para la provincia. El objetivo de la iniciativa es abroquelar a todos los extractos del justicialismo para hacer frente a la UCR, que busca recuperar el Gobierno de la mano del exmandatario Eduardo Brizuela del Moral.

Mera, con buena intención de voto en el distrito, le pidió en los últimos meses a Corpacci que no desatara la interna hasta fin de año. "A Lucía le llenó la cabeza la gentuza que la rodea, personas con poca política que lo único que quieren es seguir en el poder a toda costa", aseguraron desde el entorno del vicegobernador catamarqueño a Ámbito Nacional.

En concreto, Mera esperará hasta octubre para tomar la decisión de presentarse o no como candidato.

La pata del peronismo no oficialista es el intendente capitalino, Raúl Jalil, afianzado como la carta del Frente Renovador que comanda a nivel nacional el ahora diputado Sergio Massa para gobernar la provincia desde 2015. "La situación económica está estancada. Hay crecimiento del desempleo y además se suma la preocupación de la inseguridad", expresó ante este diario el líder de la capital provincial. En caso de ir por fuera en las PASO, el justicialismo acrecentaría las chances del radicalismo.

En los últimos días, creció el rumor de un profundo malestar con el Gobierno provincial por parte de las constructoras asociadas a la obra pública en Catamarca, que se quejan de no recibir pagos y estar al límite de los servicios que prestan, lo que pondría en juego el futuro de 5.000 trabajadores.

La última escala de este embrollo político la ocupa el gremialista Luis Barrionuevo, que jugó fuerte al acordar con la UCR sacarle al oficialismo la presidencia de la Cámara de Diputados local.

Así, el diputado barrionuevista Marcelo Rivera logró la titularidad de la Cámara baja, mientras que la representante del Frente Cívico y Social Marisa Nóblega se quedó con la vicepresidencia. "Estuve cerca, pero no todo lo que hubiera querido", reconoció Corpacci sobre el descuido kirchnerista en la Legislatura.

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