8 de julio 2011 - 00:00

Desilusión kazaja

Descorazonado porque enarbolaba la esperanza kazaja, Andrey Golubev no ocultó su malestar. «Sin dudas, jugué muy mal y él lo hizo bien. Fue así de simple. Siento mucha responsabilidad», declaró, tajante. Y fue sincero respecto del futuro de la serie: «Será complicadísimo revertir este resultado. Empezar de esta manera te desanima».

Sobre lo errático que estuvo a lo largo del encuentro, en el que totalizó 72 errores no forzados, Golubev señaló: «No fue nada en especial. Tuve un rival como Mónaco enfrente, que aprovechó todo». Y redondeó: «Generalmente soy yo el que promueve el juego, pero hoy salió mal».

El capitán de Kazajistán, Yegor Shaldunov, también fue cortante al declarar: «La serie estará cerrada cuando esté 3-0. La estrategia ahora es jugar mañana (por hoy)». Sobre los dos partidos, opinó: «Se jugaron en alto nivel y ritmo. Argentina mostró un juego muy fuerte, dio cuenta de su gran preparación y del lugar en el que está posicionada».