13 de enero 2010 - 00:00

Despedida de Chile

Terranova tuvo una buena etapa y se ubicó noveno en la general. El mendocino está confiado de recuperar posiciones en su tierra
Terranova tuvo una buena etapa y se ubicó noveno en la general. El mendocino está confiado de recuperar posiciones en su tierra
Ámbito Financiero estuvo en el campamento de Santiago de Chile en la llegada de los pilotos luego de la 10ª etapa, última en Chile, que unió La Serena con la capital trasandina.

Todavía arriba de su cuatriciclo, Alejandro Patronelli aseguró que «con la etapa de desierto terminó el miedo». Además aclaró que lo único que resta de acá al final de la carrera es «ir tranquilos y no cometer errores que te dejen fuera del Dakar».

Su hermano, el líder de la categoría, se mostró agotado por el enlace que «te abomba» y explicó que «fue una etapa tranquila, pero muy trabada con curvas y contracurvas cada 500 metros». Finalmente, tuvo un elogio para su Yamaha: «El cuatriciclo anduvo bárbaro», sostuvo.

También habló el tucumano Bollero, el mejor argentino ubicado en Motos, quien se quejó porque el día anterior había tenido problemas para armar su vivac, y que lo obligaron a acostarse muy tarde.

En Autos, Orlando Terranova volvió a tener una buena etapa y se ubicó entre los mejores diez pilotos del certamen. Su Mitsubishi pasó al Hummer de Robby Gordon y al BMW de Novitskiy en la general para quedar 9°. Sentado en su Vivac mientras los técnicos trabajaban en el auto, el mendocino confesó que «el objetivo era pasar a Gordon y a Novitski. A Spinelli lo alcanzo en una o dos etapas más porque la diferencia de velocidad es grande». Por la noche, los pilotos comieron lechón y escucharon el recital que brindó Rudolf Schenker, cantante de la mítica banda alemana Scorpion, que fue invitado por la gente de Volkswagen. Chile quedó atrás, y la última etapa comienza a definir quién será el campeón del Dakar 2010.

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