Londres - Al menos unos 100.000 empleados públicos serán despedidos antes de fin de año, tras el mayor plan de ajuste en Gran Bretaña implementado en 60 años, con recortes que afectarán principalmente a las alcaldías locales, a las fuerzas policiales y a otros servicios públicos. La cifra se suma a los 33.000 trabajadores del sector público despedidos en octubre, cuando el Gobierno de coalición anunció un recorte económico con el fin de reducir el gasto estatal en un 20% para los próximos cuatro años.
Las autoridades buscan reducir el enorme déficit fiscal de Gran Bretaña, que trepa al 11% del PBI. «Miles de empleados públicos en alcaldías y municipios locales enfrentan una triste Navidad por los despidos en camino», declaró Brendan Barber, secretario general del Congreso de Sindicatos británicos (TUC).
Agencia ANSA
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