28 de marzo 2017 - 00:00

Desprocesan a Parrilli de caso que disparó lluvia de escuchas

Sorpresa: Sala II anuló procesamiento dictado por juez Lijo pero lo ratificó al frente de la causa, validó las intervenciones telefónicas (filtradas) pero pidió profundizar la investigación. Faltan más pruebas .

Mientras continúa la difusión por goteo de las escuchas telefónicas que mantuvo Cristina de Kirchner con el extitular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli (y sus repercusiones), la Cámara Federal dispuso la anulación del procesamiento de este último en el expediente que las había originado, por el presunto encubrimiento al entonces prófugo Ibar Esteban Pérez Corradi. En un fallo que sorprendió -por la sucesiva validación en segunda instancia de resoluciones contra exfuncionarios K-, los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah matizaron la falta de mérito con la que reemplazaron el status procesal de Parrilli, con un respaldo al juez Ariel Lijo y con la validación de las escuchas, cuya publicación en los medios disparó una serie de denuncias cruzadas. Así, la investigación se profundizará pero aleja la posibilidad de que el exjefe de los espías quede camino a juicio oral, y menos de que sea detenido, como había pedido la fiscalía.

Los jueces no concedieron la recusación de Lijo por falta de imparcialidad, planteada por la defensa de Parrilli. Tampoco hicieron lugar al pedido de anulación de todo lo actuado y por el contrario, reforzaron la validez de las escuchas ordenadas por el magistrado, que derivaron en la difusión mediática de diálogos insólitos entre ambos. Irurzun y Farah estimaron que no detectaron que el juez hubiera tenido otra intención que la de "llevar a cabo todas las diligencias pertinentes para la averiguación de la verdad".

"Podrá la defensa no estar de acuerdo con la oportunidad, mérito o conveniencia de los motivos dados para disponer las interceptaciones, pero el desarrollo efectuado por el juez al respecto, ciertamente impide compartir la irrazonabilidad que les ha asignado", aseguraron. Irurzun es uno de los hombres a cargo de la Dirección de Captación de Comunicaciones del Poder Judicial, y su cargo fue recientemente validado por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que está objetado por no contar con dos firmas ministeriales. Lijo defendió el accionar de esta dirección y de la Corte Suprema -a la que reporta- cuando se desató una polémica por la difusión de los audios. Ahora la Cámara, aseguró que el magistrado actuó adecuadamente al pedir las escuchas y no profundizó en el tema de su difusión. Lijo no había utilizado ese material en el procesamiento, sino que se había apoyado en la demora de Parrilli en elevar dos informes de inteligencia que daban indicios del paradero de Pérez Corradi. La Cámara no sostuvo que este hecho no fuera delito, como quería la defensa, sino que no se había demostrado que con la ausencia de remisión a la justicia de esos datos obtenidos de Internet, se probara la intención de haber encubierto.

"No basta con saber que la información no fue inmediatamente enviada por las autoridades de la Agencia Federal de Inteligencia a sede judicial entre el 16 de noviembre y el 10 de diciembre de 2015, cuando no existía un deber legal -cuya omisión fuera penada criminalmente- que obligara a Parrilli a proceder en ese término; se requiere de indicios que sugieran que, por el contexto en que pasó, aquello obedeció a la intención de contribuir a una maniobra de encubrimiento", sostuvieron. Lejos de exonerar a Parrilli, Irurzun y Farah consideraron que la pesquisa debe ser profundizada sobre el exfuncionario.

Solicitaron analizar el rol del Ministerio de Seguridad, la Dirección de Inteligencia Criminal, y la Gendarmería Nacional que intervenían también en la búsqueda de Pérez Corradi con el fin de determinar si hubo intención estatal de encubrir. Entrecruzamiento de mensajería y comunicaciones fueron puestos en el centro de la escena como puntos a investigar, lo mismo que la declaración del propio exprófugo (al que se le dictó luego la falta de mérito también como ideólogo del Triple Crimen de General Rodríguez). "Habían y siguen habiendo indicios para sospechar que Oscar Parrilli formó parte de una operación de encubrimiento", apuntaron los jueces que descartaron de plano tanto el pedido del fiscal Guillermo Marijuán como la ratificación de su superior Germán Moldes para pedir la detención del exfuncionario. Las escuchas salpicaron de causas los tribunales tanto por su contenido (contra Cristina) como por su difusión, que se encuentran en etapa inicial, sin haber determinado responsabilidades.

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