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Diablura Sudamericana
El abrazo de los jugadores de Independiente y la decepción de los de Boca. Los de Avellaneda supieron defender el empate sin goles y siguen en la Copa.
Con mucha garra y carácter, se defendió con orden y logró pasar a la tercera ronda, donde se las verá con Envigado de Colombia o Liverpool de Uruguay.
Independiente fue mejor en el primer tiempo que Boca, aunque sin muchas situaciones de gol, manejando el partido con Fabián Vargas y Jonathan Santana, y buscando a un Ernesto Farías que estuvo errático y a Patricio Vidal que las luchó todas.
En Boca no hizo pie Cristian Chávez y arriba Santiago Silva y Lucas Viatri eran mal alimentados, por lo que en el segundo tiempo Julio Falcioni cambió el esquema y puso a Lautaro Acosta por Chávez, para tener desborde y centro. Acosta en un minuto hizo más que Chávez en los 45, porque le puso un centro a Silva en la cabeza (que salió desviado) y después hizo echar a Eduardo Tuzzio.
Boca se quedó con un hombre más y ya era dominador, pero no supo aprovechar la ventaja y dejó que Independiente se recuperara anímicamente.
Claudio Tula y Claudio Morel Rodríguez fueron los líderes de una defensa que no dejó espacios y que rechazó todo lo que le llegaba.
Independiente se puso el overoll y salió a luchar el partido en todo el campo de juego. Sin resignar nunca a sus dos delanteros, se agrupó atrás y le fue sacando espacios a un Boca que acumulaba jugadores ofensivos, pero no acumulaba ideas.
Los últimos minutos fueron con Boca atacando, pero Independiente atreviéndose a contraatacar, aunque sin mucha puntería. El final fue casi heroico para Independiente y una nueva decepción para este Boca.


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