4 de noviembre 2010 - 00:00

Diálogos

Horacio Busanello
Horacio Busanello
POSICIÓN DE PRIVILEGIO

El periodista dialoga con Horacio Busanello, ex CEO de Syngenta. Graduado en el INSEAD, explica lo que puede pasar con el precio de los granos y de la hectárea en la Argentina. Lo interesante es que aporta una visión global de lo que está sucediendo en el mercado. Todo apunta mejor para la Argentina. Éste fue el diálogo mantenido.

Periodista: ¿Cómo ve que pueden seguir evolucionando los precios de los granos?

Horacio Busanello:
Hay 4 factores que están influyendo. Primero son los estrictamente agronómicos; el trigo está impactado por la sequía en Rusia y otros países de la ex Unión Soviética donde también se vio afectado negativamente el girasol. El maíz, por los menores rindes a los esperados en Estados Unidos. Finalmente, queda la soja que inicia su ciclo con condiciones climáticas negativas en Brasil en la zona de Mato Grosso con pocas lluvias y potenciales bajos rindes. En segundo lugar está la debilidad del dólar. En tercer lugar están las políticas de biocombustibles de Europa y de Estados Unidos, pero principalmente este último aumentando la demanda de maíz y arrastrando a los demás cultivos. Por último está China que pasó de ser exportador de maíz a neutro, pero se vaticina que será importador en el año próximo. Finalmente, cabe aclarar que la cosecha de maíz norteamericana no es mala, pero la demanda es tan grande que ha hecho que los stocks bajen a niveles críticos.

P.: ¿Localmente, cómo ve el precio de la hectárea de campo?

H.B.:
La hectárea va a seguir subiendo de precio. Existe una demanda por tierras insatisfecha. Más del 60% de la producción se hace en campos alquilados a través de un proceso de mayor escala de producción que permitió absorber los mayores costos generados por una inflación creciente en dólares. Hoy hay inversores de largo plazo en campos, a 15 o 20 años por la expectativa de valor de los mismos. El planteo de los fondos es doble: 1) ganar con la valorización de la tierra a 20 años vista y 2) generar una ganancia operativa con la producción de commodities que es muy atractiva. Hay pocos países en el mundo en que los extranjeros pueden comprar grandes extensiones de tierras sin mayores trabas oficiales. Brasil y la Argentina son dos ejemplos que lo permiten, así como concentración de tierras. Hoy la Argentina está parada en un lugar de privilegio para abastecer al mundo de alimentos.

P.: Pero al mismo tiempo el área de cultivo se va extendiendo.

H.B.:
El área agrícola es de 31 millones de hectáreas. Con precios de granos en alza que permiten invertir en germoplasma de calidad, fertilizantes, biotecnología y fungicidas se puede no sólo aumentar el rinde por hectárea sino también expandir la frontera agrícola. El INTA menciona 60 millones de hectáreas con cierta aptitud agrícola. No creo que se pueda llegar a esa cifra, pero el área puede aumentar entre 5 y 10 millones de hectáreas de una manera sustentable para llegar a 40 millones.

Hace poco más de 10 años teníamos alrededor de 20 millones de hectáreas. El fenómeno soja se disparó de la mano de la siembra directa y de la biotecnología permitiendo que campos considerados marginales puedan entrar en producción.

P.: ¿Pero no puede haber más oferta por el lado de países que hoy no están en el mercado?

H.B.:
En el caso de países del este europeo como Rusia, Ucrania y Kazajistan tienen vastas regiones con potencial agrícola, pero están atrasados en el uso de tecnología. En las áreas marginales de esos países la inversión es de un dólar por hectárea. Nada. Están limitados por el clima, la infraestructura y la política, pero tienen un enorme potencial y a futuro serán los grandes productores de cereales del mundo. Así, todo apunta a que

Estados Unidos se va a concentrar en la matriz maicera, Europa del Este en cereales y Sudamérica en soja. Otros países seguirán siendo jugadores, pero no van a ser tan determinantes en el comercio mundial, caso Australia.

P.: La Argentina pese a las políticas oficiales tiene luz verde.

H.B.:
El país en materia agropecuaria es a prueba de políticos. Existe un gran espíritu entrepreneur en los productores argentinos. Hay tierras, infraestructura, tecnología y conocimiento para aplicarlos. Esta combinación todavía no está presente en Rusia o África donde si bien hay mucha tierra disponible no tienen el resto para crear un círculo virtuoso. La ventaja competitiva es innegable. En el corto plazo el potencial argentino explota con sólo dos medidas: primero, volver a la situación anterior a la 125 dando reglas de juego estables, claras y previsibles a los productores y la segunda es la transparencia para comercializar productos en el mercado de granos. No hay que hacer nada más. Con esto sólo la producción que hoy se estima en 95 a 100 millones de tons puede llegar a 150 millones en 2020. Estas medidas permitirán incorporar gradual y sustentablemente 10 millones más de hectáreas y una mayor inversión por la que elevarán notablemente los rindes. El tema de las retenciones se tiene que solucionar a través de una reforma fiscal. Las mismas surgieron como un parche que se fue haciendo cada vez más grande y hay que enfrentarlo de una manera integral y no con otro parche.

P.: ¿Y Brasil no está ganando más mercados que la Argentina?

H.B.:
Para el largo plazo se necesitan encaminar tres temas: 1) encarar el incentivo a la inversión en tecnologías con respecto a la propiedad intelectual en germoplasma y biotecnología. 2) El desarrollo regional con incentivos a las economías regionales como la ganadería en el NOA y NEA y por ultimo, 3) el apoyo con subsidios e incentivos a los pequeños productores y pymes agropecuarias del interior. Hay que invertir para mantener el estilo y raíces de las provincias. Si esto no se hace van a tender a desaparecer. Hay que mantener la cultura y raíces de nuestra sociedad. Todo amalgama el tejido social. Si no invertimos en capital social pronto, dentro de 10 años se dará un vuelco a la concentración aún mayor. No hay que abandonar a la población rural, a sus pueblos, su cultura y tradiciones.

Dejá tu comentario